La playa de los pecios

El naufragio constante del pensamiento genera sus propios pecios, desechos que la consciencia arrastra y abandona en cualquier playa. Dedico mis pecios al maestro Rafael Sánchez Ferlosio.

Por Bruno Montano

Playa de los pecios 1(Bruno Montano)-Trabalibros
Playa de los pecios 2(Bruno Montano)-Trabalibros
16 de Enero de 2011
Nietzsche certificó la muerte de dios o al menos su desaparición sine die. Los grandes relatos, dicen, ya no entusiasman, el desencanto los ha suplantado. Aseguran que en un mundo improvisado y provisional el sincretismo, el escepticismo y el relativismo se han convertido en un nuevo catecismo. ¿Qué queda entonces? Nos quedan los pequeños espacios de intercambio donde se entreveran poesía y prosa, sagrado y profano, trabajo y fiesta, donde se capta la intensa presencia de lo que no se ve y lo cotidiano adquiere la dignidad de lo milagroso.
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