La resolución a través de la disolución. Reducir lo demasiado sabido a sus componentes básicos y aplicarles una combinatoria nueva basada en procesos generativos que se funden en la magia de lo posible.
El excesivo prestigio del diálogo hace que en ocasiones no veamos que se trata de una estrategia no cruenta para tratar de alcanzar una posición de poder, una prevalencia, una tentativa de sobre-existir a través de la palabra ganadora.
Busca en ti un círculo, allí está el centro y tu cetro. Mete las manos sin miedo, allí todo es fermento y flor.
Cuando la alternativa es ir de ningún lado a cualquier otro equivalente cruzando una corriente tumultuosa quizá lo mejor sea dejarse arrastrar por el tumulto más allá de las riberas demasiado conocidas.
Todas las vidas son heroicas, animadas por un amor inexplicable y, al mismo tiempo, lastradas continuamente por el miedo y la angustia.
Mostrar la segunda intención de nuestras mejores acciones y dejar ver que sólo responden a bajos intereses personales convierte a la virtud en simple estrategia y al virtuoso en un sagaz egoísta.
Hay miradas, rostros y palabras que progresan en tu mente para vivir definitivamente en la piel de tu memoria. Son jalones clavados en el mapa inerte de lo que no fue, pero que siempre vuelve cargado de razón.
No hay una gramática del grito, ni del quejido, ni del suspiro. Simplemente brotan, salen del cuerpo arrastrando consigo algo antiquísimo: la vida defendiéndose del dolor de vivir.