Cata de libros

Los mejores momentos de la lectura de un libro suceden con el hallazgo de fragmentos especialmente hermosos, lúcidos y vibrantes. En Trabalibros nos gusta capturarlos subrayándolos para poder volver a ellos fácilmente con tan solo explorar entre sus páginas.

Esto nos permite además ofrecerte una pequeña selección de los tesoros que ocultan algunos de nuestros libros preferidos, con la esperanza de que sirva para estimular su lectura. Esperamos que disfrutes de nuestra "Cata de libros", frases que al lanzarlas en redes sociales nos gusta llamar #Literatweets.

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"Miau", Benito Pérez Galdós
"A las cuatro de la tarde, la chiquillería de la escuela pública de la plazuela del Limón salió atropelladamente de clase, con algazara de mil demonios [...] Salieron, como digo, en tropel; el último quería ser el primero, y los pequeños chillaban más que los grandes. Entre ellos había uno de menguada estatura, que se apartó de la bandada para emprender solo y calladito el camino de su casa. Y apenas notado por sus compañeros aquel apartamiento que más bien parecía huida, fueron tras él y le acosaron con burlas y cuchufletas, no del mejor gusto. Uno le cogía del brazo, otro le refregaba la cara con sus manos inocentes, que eran un dechado completo de cuantas porquerías hay en el mundo; pero él logró desasirse y... pies, para qué os quiero. Entonces dos o tres de los más desvergonzados le tiraron piedras, gritando Miau; y toda la partida repitió con infernal zipizape: Miau, Miau".
"A merced de una corriente salvaje", Henry Roth
"El mundo de Eddie era el mundo al que ahora aspiraba Ira, un mundo que se le permitiera compartir, al que se le permitiera tener acceso. Estaba más que dispuesto a disimular todas las diferencias, adormecer la sensación de ser diferente que le había implantado el East Side, en comida, en costumbres, en prácticas. Eran impedimentos para entrar en el mundo de Eddie, un mundo de tejados y cometas, de excursiones a los maravillosos puentes giratorios sobre el río Harlem, a la amplia red de vías de ferrocarril de las estaciones de mercancías del otro lado del río, en el desconocido Bronx".
"El espíritu de Praga", Ivan Klíma
"Cada pocos segundos sale a la luz del día un nuevo libro. La mayoría de ellos serán sólo una parte del zumbido que nos hace duros de oído. Incluso el libro se está convirtiendo en instrumento del olvido. Una verdadera obra literaria nace como el grito de protesta de su creador contra el olvido que lo acecha, a él, a sus predecesores y a sus contemporáneos, a su época y a la lengua que habla. Una obra literaria es algo que desafía a la muerte".
"Sin fines de lucro", Martha C. Nussbaum
"Vamos detrás de las posesiones que nos protegen, nos satisfacen y nos consuelan: aquello que Tagore describe como el 'disfraz exterior' de lo material. Sin embargo, parecemos olvidarnos del alma, de lo que significa que el pensamiento se desprenda del alma y conecte a la persona con el mundo de manera delicada, rica y compleja. Parece que olvidamos lo que significa acercarnos al otro como a un alma, más que como un instrumento utilitario o un obstáculo para nuestros propios planes. Parece que olvidamos lo que significa conversar como alguien dotado de un alma con otra persona que consideramos igualmente profunda y sofisticada".
"Cecil", Manuel Mujica Lainez
"Creo que lo he fascinado, y sé que él me ha fascinado también. Presumo que nos perteneceremos el uno al otro hasta que la muerte ocurra. ¿Cuál vendrá primero, desnuda, fría y alta, a visitarnos? ¿La suya, la mía? La mía, probablemente, pese a que él está lejos ya de ser un niño, porque mi vida, por inexorable capricho biológico, cuenta con un plazo mucho más corto que el acordado en general por el Destino a los de su privilegiada especie".
"Ciudad de Cristal", Paul Auster
"Quinn estaba acostumbrado a vagabundear. Sus excursiones por la ciudad le habían enseñado a entender que lo interior y lo exterior estaban conectados. Utilizando la locomoción sin rumbo como técnica de inversión, en sus mejores días podía llevar lo de fuera dentro y así usurpar la soberanía de la interioridad. Inundándose de cosas externas, ahogándose hasta salir de sí mismo, había conseguido ejercer un pequeño grado de control sobre sus ataques de desesperación. Vagar, por lo tanto, era una especia de anulación de la mente".
"2001: Una odisea espacial", Arthur C. Clarke
"Tras cada hombre viviente se encuentran treinta fantasmas, pues tal es la proporción numérica con que los muertos superan a los vivos. Desde el alba de los tiempos, aproximadamente cien mil millones de seres humanos han transitado por el planeta Tierra. Y es en verdad un número interesante, pues por curiosa coincidencia hay aproximadamente cien mil millones de estrellas en nuestro universo local, la Vía Láctea. Así, por cada hombre que jamás ha vivido, luce una estrella en ese Universo. Pero, cada una de esas estrellas es un sol, a menudo mucho más brillante y magnífico que la pequeña y cercana a la que denominamos el Sol. Y muchos, quizá la mayoría de esos soles lejanos, tienen planetas circundándolos. Así, casi con seguridad hay suelo suficiente en el firmamento para ofrecer a cada miembro de las especies humanas, desde el primer hombre-mono, su propio mundo particular: cielo… o infierno".
"Fiesta", Ernest Hemingway
"Desconfío de todas las personas francas y sencillas, especialmente cuando sus historias parecen tener lógica, y siempre me quedé con la sospecha de que tal vez Robert Cohn no había sido nunca campeón de pesos medios; quizá un caballo le había pisado la cara, o quizá su madre había tenido un susto o había visto algo, o quizá él, de niño, se había dado un porrazo. Pero al fin encontré a alguien que consiguió comprobar aquella historia preguntándosela al mismo Spider Kelly. Spider Kelly no sólo recordaba a Cohn, sino que se había preguntado a menudo qué se había hecho de él".
"El secreto", Donna Tartt
"¿Existe, fuera de la literatura, ese «defecto fatal», esa hendidura aparatosa y oscura que marca una vida? Antes creía que no. Ahora creo que sí. Y creo que el mío es este: un deseo enfermizo de lo pintoresco, a cualquier precio. À moi. L'histoire d'une de mes folies. Me llamo Richard Papen. Tengo veintiocho años y hasta los diecinueve nunca había estado en Nueva Inglaterra ni en el Hampden College. Soy californiano por nacimiento y, como he descubierto recientemente, también por naturaleza. Esto último es algo que reconozco solo ahora, a posteriori. No es que importe".
"El viejo y el mar", Ernest Hemingway
"El muchacho salió. Habían comido sin luz en la mesa, y el viejo se quitó el pantalón y se fue a la cama a oscuras. Enrolló el pantalón para hacer una almohada, y puso luego el periódico dentro. Se envolvió en la frazada y durmió sobre los otros periódicos viejos que cubrían los muelles de la cama. Se quedó dormido enseguida y soñó con África, en la época en que era muchacho, y con las largas playas doradas y las playas blancas, tan blancas que lastimaban los ojos, y los altos promontorios y las grandes montañas pardas. Vivía entonces todas las noches a lo largo de aquella costa y en sus sueños sentía el rugido de las olas contra la rompiente y veía venir a través de ellas los botes de los nativos. Sentía el olor a brea y estopa de la cubierta mientras dormía, y sentía el olor de África que la brisa de tierra traía por la mañana".
"Las nubes", del poemario "El sexto animal", Luis Eduardo Aute
"Las nubes son espumas / de las olas / del aire. / Yo quiero ser nube / para luego ser lluvia, / para luego ser río, / y luego mar, / y después / ser vapor que sube y sube / para volver a ser / ingrávida nada."
"No ficción", Vicente Verdú
"La ausencia es totalmente decisiva en la esfera del amor. Con la presencia se traban y guisan mejor las relaciones pero, al cabo, se convierten antes en una mutualidad tan comestible como devoradora. La ausencia es la elegancia misma, tanto por la holgura que confiere a nuestra imaginación como por su extrema capacidad para depurar lo grosero del recuerdo. Dentro de su delicado espacio, el ser querido obtiene una mejora carnal que lo seda y embellece pero además, por si faltaba poco, el amante se ve ensalzado en el anhelo, cuya acción actúa como un lifting de la emoción superficial".
"Matadero cinco", Kurt Vonnegut
"Mira, Sam, si este libro es tan corto, confuso y discutible, es porque no hay nada inteligente que decir sobre una matanza. Después de una carnicería sólo queda gente muerta que nada dice ni nada desea; todo queda silencioso para siempre. Solamente los pájaros cantan. ¿Y qué dicen los pájaros? Lo único que se puede decir sobre una matanza; algo así como ¿Pío-pío-pi?"
"La balada del café triste", Carson McCullers
"Existe un tipo de personas que tienen algo que las distingue de los mortales corrientes; son personas que poseen ese instinto que solamente suele darse en los niños muy pequeños, el instinto de establecer un contacto inmediato y vital entre ellos y el resto del mundo. El jorobado era, sin duda alguna, de este tipo de seres. No llevaba en el almacén más de media hora, y ya se había establecido un contacto entre él y cada uno de los hombres".
"¿Qué? La Eternidad", Margueritte Yourcenair
"Aquel mar a la vez humano y divino por el que los cuerpos medio desnudos, apenas medio sinuosos, por las olas se dejan acariciar y llevar a la vez, yo no lo apreciaría hasta mas adelante… La "mar solitaria" en la que yo pensaría tantas veces durante mis travesías, en presencia de esa inmensidad siempre vacía…"
"Viaje al fin de la noche", Louis-Ferdinand Céline
"Viajar es muy útil, hace trabajar la imaginación. El resto no son sino decepciones y fatigas. Nuestro viaje es por entero imaginario. A eso se debe su fuerza. Va de la vida a la muerte. Hombres, animales, ciudades y cosas, todo es imaginado. Es una novela, una simple historia ficticia. Lo dice Littré, que nunca se equivoca. Y, además, que todo el mundo puede hacer igual. Basta con cerrar los ojos. Está del otro lado de la vida".
"El hombre invisible", de H.G. Wells
"La gente seguía gritando excitada: «¡Agárrenlo! ¡Es invisible!» Y un joven, que no era conocido en el lugar y cuyo nombre no viene al caso, cogió algo, pero volvió a perderlo, y cayó sobre el cuerpo del policía. Algo más lejos, en medio de la calle, una mujer se puso a gritar al sentir cómo la empujaban, y un perro, al que, aparentemente, le habían dado una patada, corrió aullando hacia el patio de Huxter, y con esto se consumó la transformación del hombre invisible. Durante un rato, la gente siguió asombrada y haciendo gestos, hasta que cundió el pánico y todos echaron a correr en distintas direcciones por el pueblo."
"Nubarrones", Enrique Lynch
"La amistad es un vínculo fundamental y, mira por dónde, es algo muy extraño porque no se establece en virtud de una necesidad o de un anhelo o una aspiración específica, si lo que está en juego es un lazo de amistad auténtica, sino por lo que Marcel Mauss sintetizó en la idea del don. Escoges a un individuo cualquiera para darle algo por la sencilla razón de que, de pronto, sientes que el otro ha decidido hacer lo mismo que tú. Te entregas a retribuir ese don a ciegas y sin expectativas y asocias a ese acto un goce muy tenue que te proporciona compañía. Luego se trata de repetir la circunstancia para comprobar que no te has equivocado; y un buen día te despiertas sabiendo que eres amigo del otro y, sin embargo, no sabes por qué".
"Platero y yo", Juan Ramón Jiménez
"Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: "¿Platero?", y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal..."
"Fahrenheit 451", Ray Bradbury
"Constituía un placer especial ver las cosas consumidas, ver los objetos ennegrecidos y cambiados. Con la punta de bronce del soplete en sus puños, con aquella gigantesca serpiente escupiendo su petróleo venenoso sobre el mundo, la sangre le latía en la cabeza y sus manos eran las de un fantástico director tocando todas las sinfonías del fuego y de las llamas para destruir los guiñapos y ruinas de la Historia".
"Blanco nocturno", Ricardo Piglia
"Mi madre dice que leer es pensar—dijo Sofía—. No es que leemos y luego pensamos, sino que pensamos algo y lo leemos en un libro que parece escrito por nosotros pero que no ha sido escrito por nosotros, sino que alguien en otro país, en otro lugar, en el pasado, lo ha escrito como un pensamiento todavía no pensado, hasta que por azar, siempre por azar, descubrimos el libro donde está claramente expresado lo que había estado, confusamente, no pensado aún por nosotros."
"Impón tu suerte", Enrique Vila-Matas
"Cuando uno comienza a escribir cree que es posible expresar la realidad. Si ha nacido en territorio español, todavía lo cree más, porque aquí en literatura todo el mundo es realista. Sin embargo, creo que lleva un cierto tiempo aprender, descubrir que lo único que se puede hacer es fabricar una realidad alterna y esperar que de alguna forma reproduzca, o parezca reproducir, la vida tal como la vivimos. Esta infantil frase de Banville la suscribo con entusiasmo: El arte no es para nada la vida, sólo se le parece".
"Colmillo blanco", Jack London
"Aun lado y a otro del helado cauce de erguía un oscuro bosque de abetos de ceñudo aspecto. Hacía poco que el viento había despojado a los árboles de la capa de hielo que los cubría y, en medio de la escasa claridad, que se iba debilitando por momentos, parecían inclinarse unos hacia otros, negros y siniestros. Reinaba un profundo silencio en toda la vasta extensión de aquella tierra. Era la desolación misma, sin vida, sin movimiento, tan solitaria y fría que ni siquiera bastaría decir, para describirla, que su esencia era la tristeza".
"La invención de la soledad", Paul Auster
"Incluso antes de hacer las maletas para emprender las tres horas de viaje hacia Nueva Jersey, supe que tendría que escribir sobre mi padre. No tenía un plan ni una idea precisa de lo que eso significaba; ni siquiera recuerdo haber tomado una decisión consciente al respecto. Pero la idea estaba allí, como una certeza, una obligación que comenzó a imponerse a sí misma en el preciso instante en que recibí la noticia de su muerte. Pensé: mi padre ya no está, y si no hago algo deprisa, su vida entera se desvanecerá con él".
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