Cata de libros

Los mejores momentos de la lectura de un libro suceden con el hallazgo de fragmentos especialmente hermosos, lúcidos y vibrantes. En Trabalibros nos gusta capturarlos subrayándolos para poder volver a ellos fácilmente con tan solo explorar entre sus páginas.

Esto nos permite además ofrecerte una pequeña selección de los tesoros que ocultan algunos de nuestros libros preferidos, con la esperanza de que sirva para estimular su lectura. Esperamos que disfrutes de nuestra "Cata de libros", frases que al lanzarlas en redes sociales nos gusta llamar #Literatweets.

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"Poeta en Nueva York", Federico García Lorca.
"Cuando se hundieron las formas puras bajo el cri cri de las margaritas, comprendí que me habían asesinado. Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias, abrieron los toneles y los armarios, destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro. Ya no me encontraron. ¿No me encontraron? No. No me encontraron. Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba, y que el mar recordó ¡de pronto! los nombres de todos sus ahogados".
"Prosas apátridas", Julio Ramón Ribeyro
"Nunca he podido comprender el mundo y me iré de él llevándome una imagen confusa. Otros pudieron o creyeron armar el rompecabezas de la realidad y lograron distinguir la figura escondida, pero yo viví entreverado con las piezas dispersas, sin saber dónde colocarlas. Así, vivir habrá sido para mí enfrentarme a un juego cuyas reglas se me escaparon y en consecuencia no haber encontrado la solución del acertijo".
"El sermón sobre la caída de Roma", Jérôme Ferrari
"Ignoramos, en verdad, qué son los mundos y de qué depende la existencia de los mismos. En algún lugar del universo tal vez esté escrita la misteriosa ley que preside su génesis, su crecimiento y su fin. Pero sabemos esto: para que surja un nuevo mundo primero debe morir un mundo antiguo. Y sabemos, del mismo modo, que el intervalo que los separa puede ser infinitamente corto o, al contrario, tan largo que los hombres deben aprender durante décadas a vivir en la desolación hasta descubrir infaliblemente que son incapaces de ello y que, a fin de cuentas, no han vivido".
"El buen relato", J.M. Coetzee y Arabella Kurtz
"El arte que me encanta parece estar diciéndome esto: Mira lo que está pasando a tu alrededor, fíjate en toda su riqueza y lujo de detalles y colores; no dejes de mirar y de pensar en lo que ves; pero tampoco olvides que eres tú quien está mirando, que tú tienes una posición y un lugar desde los que miras, y que también los tiene otra gente. Habita plenamente en ese lugar".
"La vida oculta", Soledad Puértolas
"Una delgada, invisible red de malentendidos nos va envolviendo. No podemos nunca saber lo que representamos para los otros, el exacto papel que nos han dado; no podemos, sobre todo, saber por qué nos han dado ese papel y, en cierto modo, hagamos lo que hagamos, incluso algo totalmente contradictorio con nuestra supuesta personalidad, los otros, ese indeterminado y plural ‘los otros', se resisten a cambiar la idea que tienen de nosotros. Sin embargo, si hay algo que permanece inmutable es la conciencia, errada o no, que tenemos de nosotros mismos".
"Mac y su contratiempo", Enrique Vila-Matas
"Tengo vocación de modificador. También de repetidor. Pero esta vocación es más corriente. Porque esencialmente somos todos repetidores. La repetición, gesto humano donde los haya, es un gesto que me gustaría analizar, investigar, modificar las conclusiones a las que hayan llegado otros. ¿Llegamos en la vida a hacer algo que no sea la repetición de algo ya previamente ensayado y realizado por quienes nos precedieron? La repetición es en el fondo un tema tan inabarcable que puede convertir en ridículo cualquier intento de captarlo plenamente".
"Saber perder", David Trueba
"¿Volvemos a casa?, pregunta Leandro. Lorenzo siente piedad por ese hombre al que de niño temía por su rigor, sus convicciones firmes, al que luego ignoró y más tarde aprendió a respetar. Su padre empequeñecido avanza por el pasillo y Lorenzo lo ve entrar en su cuarto. ¿Quién soy yo para juzgarlo? Si pudiéramos exponer a la luz las miserias de las personas, los errores, las torpezas, los crímenes, nos encontraríamos con la penuria más absoluta, la verdadera indignidad. Por suerte, piensa Lorenzo, cada uno llevamos nuestra secreta derrota bien adentro, lo más lejos posible de la mirada de los demás. Por eso no ha querido escarbar demasiado en la herida de su padre, conocer los detalles, humillarle más de lo que ya le debía de humillar sincerarse con su hijo".
"El amor en los tiempos del cólera", Gabriel García Márquez
"Le rogó a Dios que le concediera al menos un instante para que él no se fuera sin saber cuánto lo había querido por encima de las dudas de ambos, y sintió un apremio irresistible de empezar la vida con él otra vez desde el principio para decirse todo lo que se les quedó sin decir, y volver a hacer bien cualquier cosa que hubieran hecho mal en el pasado. Pero tuvo que rendirse ante la intransigencia de la muerte. Su dolor se descompuso en una cólera ciega contra el mundo, y aun contra ella misma, y eso le infundió el dominio y el valor para enfrentarse sola a su soledad".
"Alicia en el país de las maravillas", Lewis Carroll
– "Por ahí", contestó el Gato volviendo una pata hacia su derecha, "vive un sombrerero; y por allá", continuó volviendo la otra pata, "vive una liebre de marzo. Visita al que te plazca: ambos están igual de locos". – "Pero es que a mí no me gusta estar entre locos", observó Alicia. – "Eso sí que no lo puedes evitar", repuso el gato; "todos estamos locos por aquí. Yo estoy loco; tú también lo estás". – "Y ¿cómo sabes tú si yo estoy loca?", le preguntó Alicia. – "Has de estarlo a la fuerza", le contestó el Gato; "de lo contrario no habrías venido aquí".
"Peter Pan y Wendy", J.M. Barrie
"-¿Sabes, Wendy? , cuando el primer niño rió por primera vez, su risa se rompió en miles de pedazos que se fueron dando saltos, y así fue como aparecieron las hadas. Y por eso tendría que haber un hada por cada niño y cada niña. -¿Tendría que haber? ¿Acaso no es así? -No. Ahora los niños saben mucho y pronto dejan de creer en las hadas, y cada vez que un niño dice "No creo en las hadas", en algún lugar hay un hada que muere."
"Hermosos y malditos", Francis Scott Fitzgerald
"- Anoche -dijo ella gravemente, jugueteando con el pelo de Anthony mientras hablaba-, me pareció que la parte de mí que amabas, la parte que merecía la pena conocer, todo el orgullo y todo el fuego, había desaparecido. Supe que lo que aún quedaba de mí te amaría siempre, pero que ya nunca sería igual. Gloria se daba cuenta, sin embargo, de que terminaría por olvidar y de que la vida raras veces aniquila, aunque siempre desgaste. Después de aquella mañana nunca se volvió a mencionar el incidente y su profunda herida se curó con ayuda de Anthony…, y si hubo triunfo, estaba en posesión de una fuerza más oscura que ellos y que, junto con el triunfo, poseía también el conocimiento de los hechos".
"Insinuaciones de inmortalidad por recuerdos de la temprana niñez", Wordsworth
[...] "Aunque el fulgor que fue tan claro en otro tiempo se quite para siempre de mi vista, aunque nada me pueda devolver esas horas de esplendor en la hierba, de gloria entre las flores, no me voy a afligir, sino más bien a hallar fuerza en lo que atrás queda: en esa simpatía primigenia que, habiendo sido, siempre debe ser; en los suavizadores pensamientos que brotan del sufrimiento humano; en la fe que contempla a través de la muerte, en los años que traen la mente filosófica".
"Sueño y poesía", Keats
"¡Detente y considera! La vida es sólo un día, es una frágil gota de rocío bajando con peligro de un árbol: el pobre indio dormido mientras va su canoa, veloz, a una monstruosa catarata. ¿Por qué un gemido tan triste? La vida es la esperanza de una rosa aún no abierta, la lectura de un cuento siempre cambiante; el leve levantarse del velo de una doncella; el claro girar de una paloma en el aire estival; un escolar que ríe, sin cuidado ni pena, a las primaverales ramas de un olmo izado".
"Apuntes", Elias Canetti
"Lo más importante lo lleva uno dentro de sí durante cuarenta o cincuenta años antes de atreverse a decirlo de forma articulada. Ya sólo por esto resulta incalculable cuánto se pierde con quienes mueren tempranamente. Todos mueren tempranamente".
"El mito de Sísifo", Albert Camus
"La felicidad y lo absurdo son dos hijos de la misma tierra. Son inseparables. Sería un error decir que la dicha nace forzosamente del descubrimiento absurdo. Sucede también que la sensación de lo absurdo nace de la dicha. ‘Juzgo que todo está bien', dice Edipo, y esta palabra es sagrada. Resuena en el universo feroz y limitado del hombre. Enseña que todo no es ni ha sido agotado. Expulsa de este mundo a un dios que había entrado en él con la insatisfacción y la afición a los dolores inútiles. Hace del destino un asunto humano, que debe ser arreglado entre los hombres".
"La edad de la inocencia", Edith Wharton
"- Dime papá, ¿como era? Ascher se sintió enrojecer bajo la mirada abierta de su hijo. - Vamos, confiésalo: vosotros fuisteis grandes amigos ¿no es cierto? ¿Verdad que era increíblemente bonita? - ¿Bonita? No sé. Era diferente. - ¡Ah! ¡Ahí tienes! Eso es lo que sucede siempre, ¿no es así? Cuando aparece "es diferente" y no sabes por qué."
"Etimología de las pasiones", Ivonne Bordelois
"Comprobamos que, contrariamente al olfato o al oído, la vista ha originado desde siempre una especie de lenguaje propio para expresar una gran cantidad de estados cognoscitivos y afectivos: la idolatría, la sabiduría, la vigilancia, la protección, el desprecio, la vergüenza, el respeto, la sospecha, la admiración, la posesión, el despecho, el pudor, la pregunta, el maravillamiento, la espera. ¿Cuántos sentimientos, pasiones, actitudes y estados de ánimo pueden expresar los ojos, cuántas palabras y cuántos matices tiene este diccionario de la vista?"
"Los mejores cuentos", Sergio Pitol
"Lo que más le sorprendería después, al recordar aquel día, sería su extraordinaria duración. Si a algo podía compararlo era a las jornadas infantiles, cuando el niño, al deambular por entre la desorganización del mundo, siente y conoce una verdadera plenitud del tiempo, libre aún de la angustia de que éste lo atrape y lo comprima. Ese sábado constituirá en sí un universo".
"En nombre de nada", César Simón
"Pues ahí, en ese detenerse, en ese escuchar, en ese transparentarse la sensibilidad, ahí es donde van a parar todas nuestras pasiones y reflexiones, todas nuestras más queridas pasiones y nuestras más respetadas reflexiones. Ah, presencia lejana, tan lejana aunque seas el latido de nuestro pecho. Quién sabe, quién sabe. Y eso es, lector, mi religión, mi síntesis. Y quizás es también la tuya, que también has amado, has sentido, has reflexionado, y has penetrado en los intactos, en los delicados, en los silenciosos espacios interiores".
"Ensayos bárbaros", Jordi Soler
"A esta sociedad de impecable corrección, le faltarían contrapesos: la gente que disiente, la que reflexiona por sí misma, la que cuestiona lo que dice la mayoría y duda del pensamiento único, la gente que se brinca las normas porque, sin ese contrapeso, la vida pierde la tensión, se hace blanda, sosa, flácida; porque la cosa no es tan simple como obedecer y portarse bien, o hacer exclusivamente lo que nos dice la autoridad o nos dicta la corrección política; la civilización no está ahí, está en la tensión entre lo prohibido y lo permitido, entre lo correcto y lo incorrecto, en esa batalla que al final, en los países civilizados, se decanta a favor del bien común".
"Aforismos completos", Wallace Stevens
"La relación del arte con la vida es de capital importancia sobre todo en una época escéptica, ya que, a falta de una creencia en Dios, la mente recurre a sus propias creaciones y las examina, no sólo desde el punto de vista estético, sino por lo que revelan, por lo que convalidan o invalidan, por el apoyo que prestan".
"Viajes con una burra por los montes de Cévennes", Robert Louis Stevenson
"Yo no viajo por ir a alguna parte, sino por viajar. Viajo por el placer de hacerlo. Lo grande del asunto es moverse, experimentar más de cerca las necesidades y complicaciones de la vida; salirse de ese colchón de plumas de la civilización y encontrar bajo los pies el granito del globo, con cortantes esquirlas de silex. ¡Ay!, según avanzamos en la vida y más nos preocupan nuestros asuntos, hasta unas vacaciones son algo que requiere trabajo. Sostener una carga encima de una albarda contra un vendaval venido del helado norte no es un trabajo agobiante, sino una tarea que sirve para mantener la mente ocupada y en orden. Y cuando el presente es tan riguroso, ¿quién se pone a pensar en el futuro?"
"¿Qué me quieres, amor?", Manuel Rivas
"La lengua de las mariposas es una trompa enroscada como un muelle de reloj. Si hay una flor que la atrae, la desenrolla y la mete en el cáliz para chupar. Cuando lleváis el dedo humedecido a un tarro de azúcar, ¿a que sentís ya el dulce en la boca como si la yema fuese la punta de la lengua? Pues así es la lengua de la mariposa". Y entonces todos teníamos envidia de las mariposas. Qué maravilla. Ir por el mundo volando, con esos trajes de fiesta, y parar en flores como tabernas con barriles llenos de almíbar. Yo quería mucho a aquel maestro. Al principio, mis padres no podían creerlo. Quiero decir que no podían entender cómo yo quería a mi maestro [...]
"Los apuntes de Malte Laurids Brigge", Rainer Maria Rilke
"Estoy acostado en mi cama, en mi quinto piso, y mi día que nadie interrumpe es como un reloj sin manillas. Así como una cosa mucho tiempo perdida se vuelve a encontrar una mañana en su sitio, cuidada y buena, casi más nueva que el día de la pérdida, como si hubiese estado confiada al cuidado de alguien, igualmente se encuentran dispersas sobre la colcha de mi cama cosas perdidas de mi infancia y que son como nuevas. Todos los miedos olvidados están aquí de nuevo".
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