Cata de libros

Los mejores momentos de la lectura de un libro suceden con el hallazgo de fragmentos especialmente hermosos, lúcidos y vibrantes. En Trabalibros nos gusta capturarlos subrayándolos para poder volver a ellos fácilmente con tan solo explorar entre sus páginas.

Esto nos permite además ofrecerte una pequeña selección de los tesoros que ocultan algunos de nuestros libros preferidos, con la esperanza de que sirva para estimular su lectura. Esperamos que disfrutes de nuestra "Cata de libros", frases que al lanzarlas en redes sociales nos gusta llamar #Literatweets.

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"Sala de Psicopatología", Alejandra Pizarnik
"…y como soy tan inteligente que ya no sirvo para nada, y como he soñado tanto que ya no soy de este mundo, aquí estoy, entre las inocentes almas de la sala 18, persuadiéndome día a día de que la sala, las almas puras y yo tenemos sentido, tenemos destino."
"Don Quijote de la Mancha", Miguel de Cervantes
"Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamientos como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles; y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas sonadas soñadas invenciones que leía, que para él no había otra historia más cierta en el mundo."
"Fluir", Mihaly Csikszentmihalyi
"Cómo nos sentimos, la alegría de vivir, dependen en último término y directamente de cómo la mente filtra e interpreta las experiencias cotidianas. Si somos o no felices depende de nuestra armonía interna y no del control que somos capaces de ejercer sobre las grandes fuerzas del universo".
"El hombre en busca de sentido", Viktor Frankl
"No aspiren al éxito: cuanto más aspiren a él y más lo conviertan en su objetivo, con mayor probabilidad lo perderán. Puesto que el éxito, como la felicidad, no puede conseguirse, debe seguirse... como si fuese el efecto secundario no intencionado de la dedicación personal a algo mayor que uno mismo".
"Autorretrato con radiador", Christian Bobin.
"Busco desde que me desperté lo que necesita el día para ser un día: un poco de alegría. Busco sin buscar. Puede venir de cualquier parte. Se nos da en un segundo para el resto de la jornada. La alegría, lo que yo llamo así, forma parte de lo minúsculo y de lo imprevisible. Un martillito de luz golpeando el bronce de lo real. La nota que de ello resulta se propaga por el aire, poco a poco hasta la lejanía. Cuando estamos alegres, Dios se despierta".
"Mar sin orilla", Andrés Trapiello
"[...] Y lo mismo ocurre cuando uno relata más de una historia: que aunque no tengan mucho que ver unas con otras, la voz, el tono, la misma materia narrativa en la que están vertidas, las vaya juntando con su sortilegio de tal modo, que acaben pareciendo parte de la misma grande y general historia, como la vida misma, cuyo argumento raramente tiene la regularidad de los mecanismos sino al contrario, la armónica asimetría de los organismos vivos".
"Zona de obras", Leila Guerriero
"Hay nardos en los floreros de la cocina. Corrí al atardecer. Me siento leve, un poco feroz, arbitraria. De modo que, si hoy me preguntaran, les diría: corran. Les diría: sientan los huesos mientras corren como sentirán después las catástrofes ajenas: sin acusar el golpe. Aguanten, les diría. Pasen por las historias sin hacerles daño (sin hacerse daño). Sean suaves como un ala, igual de peligrosos. Y respeten: recuerden que trabajan con vidas humanas. Respeten".
"El libro de las semejanzas", Edmond Jabès
"Lo que está por leerse, queda siempre por leer. Lees. Te ligas a lo que se desliga -a lo que en tu ligazón te desliga. Eres un nudo de correspondencias. ...un nudo de inocencia, de astucia, de verosimilitudes, de inverosimilitudes, de infinita fidelidad".
"Un hombre que duerme", Georges Perec
"Si tienes un lago en medio de la cabeza, cosa no solamente posible sino normal, aunque esto no pueda afirmarse sin reservas, te hará falta cierto tiempo para alcanzarlo. No hay sendero, nunca hay sendero y, cerca de los bordes, tendrás que tener cuidado con la maleza, siempre peligrosa en esta época del año. No habrá tampoco barcas, por supuesto; casi nunca hay barcas, pero puedes cruzar a nado".
"Consideraciones acerca del pecado, el dolor, la esperanza y el camino verdadero", Franz Kafka
"No es necesario que salgas de casa. Quédate a tu mesa y escucha. Ni siquiera escuches, espera solamente. Ni siquiera esperes, quédate completamente solo y en silencio. El mundo llegará a ti para hacerse desenmascarar, no puede dejar de hacerlo, se prosternará extático a tus pies".
"Donde el corazón te lleve", Susanna Tamaro
"El silencio es como la fregona húmeda, aleja para siempre la opacidad del polvo. La mente es prisionera de las palabras, si hay un ritmo que le pertenece es el ritmo desordenado de los pensamientos; el corazón, en cambio, respira, es el único que late entre todos los órganos, y es ese latir lo que le permite entrar en sintonía con otros latidos más vastos".
"Reflexiones de Robinsón ante un bacalao", Vázquez Montalbán
"Me fatiga mi cerebro sensorial, del que entro y salgo entre cansancio y cansancio de mi cerebro racionalista, para no dejarme caer en la amargura de mi cerebro sentimental. Tengo miedo y hambre mental. Y si me arrodillara pidiéndole ayuda al Dios de los náufragos, traicionaría mi fe racionalista, con toda seguridad ningún Dios mayor ni menor me escucharía, pero me sentiría algo más reconfortado, desde la complacencia de haber cumplido con lo esperado en todo buen robinsón".
"La isla", Aldous Huxley
"Comer, beber, morir: tres manifestaciones primarias de la vida universal e impersonal. Los animales viven esa vida impersonal universal sin conocer su naturaleza. La gente común conoce su naturaleza pero no la vive, y si alguna vez piensa con seriedad en ella, se niega a aceptarla. Una persona esclarecida la conoce, la vive y la acepta por completo. Come, bebe y a su debido tiempo muere... pero come con una diferencia, bebe con una diferencia, muere con una diferencia".
"Discurso sobre la felicidad", Madame du Châtelet
"A nosotros nos corresponde hacer que contribuyan a nuestra felicidad, que es algo que depende a menudo de nosotros. Quien haya sabido ajustarse tan bien a su estado, y a las circunstancias en las que le colocó la fortuna, quien haya conseguido asentar su espíritu y su cuerpo sobre un cauce tranquilo, quien esté abierto a todos los sentimientos, a todas las sensaciones agradables que este estado pueda suponer, es con seguridad un excelente filósofo y debe estarle agradecido sobremanera a la naturaleza".
"Son de mar", Manuel Vicent
"Dejó la cartera en el suelo y con ella esos versos subrayados de Horacio en que recomienda agarrarse a los placeres fugaces y exaltarse a sí mismo convirtiendo en eterno ese instante del tiempo que huye. ¿Cómo iban a entender eso los alumnos si a su edad todos los jóvenes se sienten inmortales? Pero Ulises estaba dispuesto a convertirse también en inmortal saboreando una docena de hembras de erizo y lo hizo abriéndolas una a una con la punta de la navaja y sorbiéndolas con los ojos cerrados mientras sentía que la dulzura del sol de enero le estallaba en el cristal de las gafas y le quemaba los párpados".
"Dama de Porto Pim", Antonio Tabucchi
"Antero anotó que padecía infinito, y tal vez fuera una enfermedad para él más plausible. Tal vez sólo estaba cansado de la forma transitoria e imperfecta del ideal y de la pasión, y su afán se dirigía ahora a otro orden geométrico. En sus escritos empezó a aparecer la palabra Nada, que le parecía la forma más perfecta de perfección. Entraba en su cuadragésimo noveno año y regresaba a su isla".
"La península", Julien Gracq
"No pensaba en nada. Ni siquiera dejaba que cobrasen cuerpo en su mente imágenes de lo que estaba por pasar, únicamente las sentía hormiguear dentro de él a todas ellas; pegajosas, encoladas, protegidas aún como por un tegumento voluptuoso, husmeando el aire que va a desfruncirlas una a una, él era como una planta que va a florecer: al borde de la delicuescencia. Pensó por un instante que era profundamente feliz, es decir, que sentía que iba a dejar de serlo".
"Movimiento perpetuo", Augusto Monterroso
"El humorismo es el realismo llevado a sus últimas consecuencias. Excepto mucha literatura humorística, todo lo que hace el hombre es risible o humorístico. En las guerras deja de serlo porque durante éstas el hombre deja de serlo. Dijo Eduardo Torres: El hombre no se conforma con ser el animal más estúpido de la Creación; encima se permite el lujo de ser el único ridículo".
"La tía Tula", Miguel de Unamuno
"Cuando la vio gozar, sufriendo al darle su primer hijo, es cuando comprendió cómo es el amor más fuerte que la vida y que la muerte y domina la discordia de éstas; cómo el amor hace morirse a la vida y vivir la muerte; cómo él vivía ahora la muerte de su Rosa y se moría en su propia vida. Luego, al ver al niño dormido y sereno, con los labios en flor entreabiertos, vio el amor hecho carne que vive".
"Vida secreta", Pascal Quignard
"Desear es un verbo incomprensible. No es ver. Es buscar. Es lamentar la ausencia, confiar, soñar, esperar [...] Desear no es encontrar. Es buscar. Es ver lo que no está en lo visto. Es desasimilarse de lo real. Es desolidarizarse de sí, de la sociedad, del lenguaje, del Antaño, de la madre, de lo que hemos surgido, del otro que incorpora".
"Dublinesca", Enrique Vila-Matas
"¿Cuál es la lógica entre las cosas? Realmente ninguna. Somos nosotros los que buscamos una entre un segmento y otro de vida. Pero ese intento de dar forma a lo que no la tiene, de dar forma al caos, sólo saben llevarlo a buen puerto los buenos escritores. Por suerte, todavía mantiene amistades con algunos, aunque también es cierto que ha tenido que organizar el viaje a Dublín para no perderlos".
"En el balneario", Hermann Hesse
"[...] También en esto soy un hombre poco moderno: no rechazo ni detesto las emociones ni sentimentalismos, sino que me pregunto: ¿Cuándo vivimos realmente, cuándo percibimos la vida si no es en nuestros sentimientos? ¿De qué me sirve una bolsa repleta, una elevada cuenta en el Banco, una muchacha bonita, si no me hace sentir nada, si no interviene mi alma? [...] El sentimiento, la ternura y la ligera excitación de las vibraciones psíquicas constituyen mi dote, la esencia de mi vida".
"¿Qué me quieres, amor?", Manuel Rivas
"Durante dos horas, al anochecer, iba a clases de música con don Luis Braxe [...] Dábamos una hora de solfeo y otra con el instrumento. La primera vez me dijo: 'Cógelo así, firme y con cariño, como si fuera una chica'. No sé si lo hizo adrede, pero aquélla fue la lección más importante de mi vida. La música tenía que tener el rostro de una mujer a la que enamorar".
"Desde la ciudad nerviosa", Enrique Vila-Matas
"Como dice Antonio Tabucchi, todos los escritores somos un poco voyeurs, todos espiamos un poco la vida por el ojo de la cerradura. La vida es demasiado breve como para vivir el número suficiente de experiencias: es necesario robarlas".
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