"Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte. Hay hombres a quienes se les ordena marchar por el camino de las flores, y hombres a quienes se les manda tirar por el camino de los cardos y de las chumberas."
Pascual Duarte pertenecía al segundo tipo de hombres. No le sonrió la fortuna, este campesino extremeño vivía en un entorno rural miserable y degradado. Marginado, víctima de la pobreza, de la incultura y de la falta de cariño, Pascual era un hombre tosco y agresivo que escondía una honda amargura ante la que sólo sabía reaccionar con violencia.
Pascual Duarte rememora su vida desde la prisión. Recuerda su infancia: era el hijo mayor de un padre maltratador que fue contrabandista y de una madre alcohólica y cruel que fue infiel a su marido. Mario, su hermano sólo por parte de madre, nació con una malformación que le obligaba a desplazarse arrastrándose y, tras muchas desgracias, murió ahogado en una tinaja de aceite. Su hermana Rosario se fue de casa para dedicarse a la prostitución y un proxeneta al que llamaban el Estirao la deshonró.
La segunda etapa de su vida no fue mejor que la primera. Se casó con Lola y la felicidad parecía llamar a su puerta con la ilusión del primer hijo, aunque la mujer sufrió un aborto. Quedó otra vez embarazada, pero el hijo que tuvo murió con tan solo once meses de edad. Cuando Pascual se entera de que Lola le es infiel y que está embarazada por tercera vez, esta vez de el Estirao, no duda en acabar con la vida de los dos. Como un día le dijo su mujer Lola, la sangre parecía el abono de su vida.
"La familia de Pascual Duarte" es un relato de extraordinaria crudeza que horroriza a la vez que fascina y conmueve. La fatalidad domina la vida de unos personajes que no saben reconducir su camino. Esta familia parece elegida por el destino para sufrir una condena de males interminables, desgracias que empeoran tras cada reacción de los protagonistas. Seres atrapados en un mundo sangriento y pantanoso en el que el propio Pascual Duarte sería el núcleo central, cuyo odio salpica fatalmente a todo el que le rodea.
Tan sólo el amor a sus hijos, la luz de la inocencia, parecía tener el poder de salvarlo. Pero esta ilusión dura poco tiempo, ya que el destino se encarga de arrebatársela. De este modo acaba toda esperanza para un hombre que carga con varios asesinatos a sus espaldas, incluido el de su propia madre, a la que mata deseando terminar así con el origen de su carácter y de su propio odio. Un carácter tosco y despiadado, forjado desde que era niño por una mala vida. El caracter de un hombre que necesita "odiar con odios nuevos". Un hombre que no se cree mala persona, aunque sienta que "el odio tarda años en incubar; uno ya no es un niño y cuando el odio crezca y nos ahogue los pulsos, nuestra vida se irá".
Curiosidades: - Camilo José Cela crea con "La familia de Pascual Duarte" un estilo nuevo dentro de la narrativa española, que pasó a denominarse "tremendismo".
- "La familia de Pascual Duarte" se estructura en varias partes: la primera es la Nota del transcriptor que alude al encuentro de un manuscrito con las memorias de Pascual Duarte. La segunda es una Carta que anuncia el envío del manuscrito al Sr. Barrera. La tercera es la Cláusula del testamento del Sr. Barrera, que decía que el manuscrito debía ser quemado. A continuación vienen las memorias de Pascual Duarte. Tras ellas, una Nota del transcriptor y dos Cartas que hablan de la muerte de Pascual.