El mapa y el territorio (Houellebecq)-Trabalibros
El mapa y el territorio
Ficha técnica:
Editorial: Anagrama
ISBN: 978-84-339-7568-3
Número de páginas: 384
Género: Narrativa
Valoración:
Poco después de haber cumplido los 47 años y de haber publicado "La posibilidad de una isla" Michel Houellebecq sintió que estaba llegando a la larga pendiente que constituía la segunda parte de su vida, que le llevaría a las sucesivas degradaciones del envejecimiento y a la muerte.

Ante esta perspectiva la voluntad de desagradar que le había enfrentado al mundo fue remitiendo, a la vez que un deseo de gustar, de gustar simplemente a todos, se instalaba persistentemente en él. Su bien conocida "apatía misantrópica, ese enojo gruñón y estéril que conduce a aislarse en un rincón repitiendo incansablemente: todos son gilipollas" fue perdiendo tensión y transformándose en una "sinceridad perversa" al estilo de Baulelaire.

Esta evolución personal se hace visible literariamente en "El mapa y el territorio". Por fin una obra suya "gusta a todos", no olvidemos que esta novela ha obtenido el premio Goncourt de 2010. El Houellebecq de la trilogía dura ("Ampliación del campo de batalla", "Las partículas elementales" y "Plataforma") se suaviza pero sin perder lucidez ni capacidad crítica. El tratamiento de sus temas es más amable, pero sin dejar nunca de meter el dedo en la llaga. Hay cierta cortesía, pero no exenta de ironía, aunque esta vez el toque melancólico se deja sentir más.

El mapa es más interesante que el territorio, esta intuición es la que permite triunfar en el arte al protagonista de esta novela, Jed Martin. Este artista visual y pintor recaba los servicios de un famoso escritor llamado Michel Houellebecq para que le escriba un prólogo a una de sus exposiciones. Pero, además de prologuista, Houellebecq se convertirá en la esperanza del pintor de conseguir una "síntesis" vital satisfactoria, que ni el amor ni su padre le han podido dar. Al final de la novela, en un giro sorprendente al más puro estilo del género negro, Houellebecq es asesinado misteriosamente y su cuerpo descuartizado y convertido en una especie de cuadro de Jackson Pollock.

Houellebecq, como todo buen novelista, es un "gran omnívoro", incluso puede devorarse a sí mismo y, después de una lenta y freudiana digestión, recrearse como personaje de ficción, de autoficción como dirían ahora los teóricos de la literatura. A través de Houellebecq personaje y de su exilio a Irlanda y posterior retorno a su casa materna, incluso a "su antigua cama de niño", descubrimos la evolución del Houellebecq escritor. Incluso en su muerte ritual como personaje de la novela intuimos un reflejo de su catarsis y renacimiento como autor que vuelve a un hipotético estado de infancia, a un comienzo.

A partir de ahora, el Houellebecq autor se interesará menos por "el mundo como narración", el mundo de la novela, del cine y la música, y más por "el mundo como yuxtaposición", el mundo de la poesía y la pintura. Prueba de su interés actual por la pintura son las interesantísimas reflexiones en torno a la decadencia del arte de la sociedad industrial que jalonan toda la narración, destacando especialmente las que hacen referencia al utópico William Morris, tan admirado por Chesterton y tan desconocido por casi todos.

Ya conocíamos al Houellebecq de los razonamientos científicos, pero nos fascina descubrir en esta novela a un Houellebecq místico para el cual el arte, incluida la literatura, dejaría de ser una producción apasionada de representaciones del mundo para convertirse simplemente en un intento de "dejar constancia del mundo", una actitud pasivo-reactiva que le permitiría instalarse en la existencia en un estado "apacible y sin alegría, definitivamente neutro".
Enviado por: Bruno Montano
Otros libros de este autor:

El mundo como supermercado

Lanzarote

La posibilidad de una isla

Michel Houellebecq-Trabalibros
Enemigos públicos (Houellebecq)-Trabalibros
Intervenciones (Houellebecq)-Trabalibros
Las partículas elementales (Houellebecq)-Trabalibros
Sumisión (Michel Houellebecq)-Trabalibros
Libros con curiosas coincidencias:
En el libro de Houellebecq "El mapa y el territorio" Frédéric Beigbeder aparece como protagonista, incluso llega a morir en la novela. En varias ocasiones se habla de él como el autor de "Una novela francesa". Como es sabido, une a ambos escritores una gran amistad. Por otra parte, el prólogo del libro de Beigbeder está escrito por Michel Houellebecq.
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