Trabalibros entrevista a Mayra Gómez Kemp, autora de "¡Y hasta aquí puedo leer!"

martes, 9 de diciembre de 2014
"Me planteo sólo un día cada vez y cruzo los puentes cuando llego a ellos".

Mayra Gómez Kemp forma parte de la historia reciente de España. Durante seis años consecutivos esta querida presentadora estuvo colándose en nuestras casas a través del televisor conduciendo el "Un, dos, tres", el concurso más exitoso de Televisión Española. Con este programa alcanzó cotas de audiencia récord, nunca vistas hasta entonces y que probablemente jamás se vuelvan a obtener.

A lo largo de su carrera, durante la que trabajó como actriz en famosas obras de teatro, colaboró durante muchos años en programas de radio, presentó varios programas de televisión e incluso emprendió en paralelo una carrera musical como cantante. Tiene en su haber cuatro premios TP de Oro a la mejor presentadora y recientemente ha recibido el Premio Iris a Toda una Vida que otorga la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión.

Y hasta aquí puedo leer (Mayra Gómez Kemp)-TrabalibrosBruno Montano de Trabalibros ha tenido la ocasión de conversar con ella sobre la publicación de su libro de Memorias titulado "¡Y hasta aquí puedo leer!" (ed. Plaza & Janés). Tal y como se afirma en la contraportada, "sus memorias son un canto a la vida, una carta de amor a la profesión y un mensaje positivo de superación ante la adversidad".

- Bruno Montano, Trabalibros (B.M.): Antes de empezar, te traslado unos saludos de Javier Ikaz y Jorge Díaz, los autores de "Yo fui a EGB" con los que hablamos la semana pasada (ver entrevista aquí).

- Mayra Gómez Kemp (M.G.K.): ¡Hombre, mis chicos de la EGB! Son una monada. Ellos me pidieron que les presentara su libro. Y además existe una anécdota al respecto: poco antes, el editor de Plaza & Janés, que eventualmente ha sido el mío también, empezó a llamar a mi casa para ponerse en contacto conmigo. Dio la casualidad que yo estaba en Estados Unidos visitando a mi hermana, como cada año, pero el editor creía que era una evasiva y llamaba más todavía. Y un día, estando en casa de mi hermana, llamé a mi marido Alberto y me dijo: "Mayra, por favor, habla con esta gente y diles que sí, pero que no llamen más". Y yo dije que claro, que encantada de presentarles el libro a estos chicos jóvenes que se han tomado el trabajo de difundir todo esto, que además es parte de la historia de España. Y fui y lo presenté. Los chicos de la EGB y yo nos queremos en la distancia. Siempre estamos en contacto, aunque sea a distancia. 

- B.M.: Yo pertenezco a lo que tú, en los agradecimientos de tu libro, llamas generación EGB. Para nuestra generación tú representas uno de los grandes iconos televisivos junto con el concurso “Un, dos tres”, pero tengo que confesarte que después de leer tus memorias me ha seducido más la Mayra ser humano (hija, hermana, nieta, esposa, amiga, compañera) que la Mayra mito, de ahí que mi entrevista se centre más en tu dimensión humana que en la profesional.

- M.G.K.: Ay, muchas gracias por lo que acabas de decir. Me parece estupendo.

01.Bruno Montano de Trabalibros entrevista a Mayra Gómez Kemp

- B.M.: En primer lugar me gustaría hablar sobre tu padre. Él siempre tuvo una fe ciega en ti, en tus capacidades y autonomía. Quería que estudiases, que te labrases una carrera, y en ese sentido dices en el libro que te crió “como si fueras un chico”: inculcándote una actitud de lucha constante ante la vida.

- M.G.K.: Mi padre me educó de tal manera que yo nunca pude utilizar mi sexo femenino como escusa para no intentar hacer algo. Esto es algo que no me permitió jamás. Y eso me condicionó, para bien, para el resto de mi vida. Él siempre me hacía sentir que yo podía con las cosas, que era fuerte, que podía encararlas y luchar. Eso te da una seguridad en ti misma a la hora de afrontar cosas que es impagable.

02.Bruno Montano de Trabalibros entrevista a Mayra Gómez Kemp- B.M.: De hecho, confiesas en tus Memorias que esa gran confianza que has tenido siempre en ti misma en todas las facetas de tu vida, tanto en lo laboral como en lo personal, se la debes en gran parte a tu padre y a la educación recibida de él.

- M.G.K.: Sí. De él y de mi madre, porque ella trabajaba cuando no se llevaba y se ponía pantalones para ir al trabajo. Era como Katherine Hepburn en eso. Mi madre tampoco era la madre típica de esos años. Ella también era para mí un ejemplo, era una mujer que desde siempre ganó su dinero y que nunca dependió de mi padre. Ella no le tenía que pedir a mi papá dinero para comprarse algo ni para nosotras. Ella tenía su propio coche (cada uno tenía el suyo). Los dos, en ese sentido, eran un ejemplo. Pero claro, la figura del padre pesa mucho, sobre todo siendo un padre como era el mío. Él también tenía sus cosas, pero en mí fue una influencia positiva, sin duda.

- B.M.: Me ha gustado mucho la filosofía de vida de tu padre, que se deduce de la carta que te envió tras tu “exitoso debut como novillera” y que refleja una gran sabiduría.

- M.G.K.: (Risas) Me empujaron con un capote en la mano, vino la vaquilla y tuve que dar un pase, pero la verdad es que me empujaron. Porque a mí me horrorizan esas cosas. Esa carta tiene una anécdota. Yo no sabía que la había guardado y cuando me dicen en la editorial: "Ve buscando fotos de tu niñez, de tu juventud, cosas que puedan ser representativas" (porque esas son cosas que sólo las tienes tú), abrí un cajón de esos que no abres nunca y allí habían montones y montones de fotos metidas en sobres y en uno de ellos apareció la carta. Y cuando la leí llamé inmediatamente a mi editor y le dije: "Esta es la primera página del libro. Este párrafo de la carta de mi padre". Porque está escrita en el año 1976 y lo que dice sobre mí retrata lo que he sido a lo largo de mi vida. Además está bien escrita, mi padre escribía muy bien.

- B.M.: En la carta dice que te pareces a él y que muestras su misma “espartana inconsciencia ante el peligro que no es producto como creen algunos de un coraje interno, sino de una voluntad fuerte". Los valientes no son más que individuos que logran controlar su miedo a través de la voluntad”. ¿Es el miedo el gran enemigo? ¿Sólo los que controlan el miedo son capaces de tener una vida plena?

- M.G.K.: Así es. Y es el miedo el que le impide a mucha gente hacer cosas que les gustaría hacer (el miedo al fracaso, el miedo a lo desconocido). Por supuesto que sí. Yo creo que mi padre ya en ese momento me describió muy bien. Y la vida, por desgracia, me ha puesto a prueba.

03.Bruno Montano de Trabalibros entrevista a Mayra Gómez Kemp- B.M.: Comentas también en tu libro que el respeto a ti misma lo aprendiste de tu abuela Amparo, otra persona fundamental en tu vida. Ella era una mujer de armas tomar con la que conviviste estrechamente mientras estudiabas en la Universidad norteamericana de Tampa, siendo tu abuela ya octogenaria.

- M.G.K.: Ella tenía la sabiduría de la gente que es inteligente aunque no haya tenido cultura. Ella sólo tuvo acceso a la educación primaria, pero era muy inteligente y decía cosas muy sabias. Como lo de que no hay nada más ridículo que una vieja con mucho colorete, eso no se me olvidó nunca. Ella se respetaba a sí misma.

- B.M.: ¿Respetarse a sí mismo es la única manera de conseguir el respeto de los demás?

- M.G.K.: Es que, si tú no te respetas, ¿por qué van a respetarte los demás? Eres tú quien tiene que hacerse respetar y la mejor manera es respetándote a ti misma.

- B.M.: Yo creo que tú has sido un ejemplo claro de eso, porque a pesar de ser una persona muy popular, como se notaba ese respeto a ti misma has sido también respetada por los medios.

- M.G.K.: Sí. Yo lo digo en el libro, a mí los medios siempre me han respetado, yo no tengo ninguna queja de los medios. Eso no quiere decir que no haya quien se haya metido conmigo, que no le guste mi forma de vestir o que me viera más gorda o más flaca, pero cuando tú eres una persona pública te expones a eso, a que la gente opine. Y tienen derecho a opinar, pero no a ofender. A mí me han hecho críticas, incluso como cantante, que cuando las he leído he tenido que reconocer que tenían razón. Porque en un momento determinado a lo mejor, si estás muy sobrecargado con mucho trabajo, a lo mejor no te das cuenta de que te tienes que exigir más a ti misma. Las críticas destructivas tampoco son dignas de tener en cuenta, pero cuando alguien opina libremente y a conciencia sobre algo, hay que enterarse.

07.Bruno Montano de Trabalibros entrevista a Mayra Gómez Kemp- B.M.: Hay que hablar también de Alberto Berco, el gran amor de tu vida. Erich Fromm, el gran psicólogo autor de "El arte de amar", decía que amar es un arte que requiere conocimiento y esfuerzo, que es un auténtico reto que se supera con coraje, inteligencia y voluntad. Mucha gente piensa que el amor es algo que te llega, pero realmente el amor es algo que se ejerce, que se practica, que hay que trabajarlo.

- M.G.K.: Así es. Yo siempre he dicho que el amor hay que trabajarlo. Una pareja tiene que trabajarlo y también tiene que crecer junta. Si uno crece por un aquí y el otro por allá, esa pareja termina separándose, no podrán convivir porque habrán crecido por caminos distintos. De ahí viene nuestro empeño desde el primer momento de no hacer vidas paralelas, sino que si a uno le iba bien, el otro lo dejaría todo para estar al lado del que le fuera mejor. Porque yo no creo en las relaciones a distancia, sinceramente. Yo creo que el día a día es importante, compartir con tu pareja lo bueno y lo malo. Hay que respetarse mucho, pero hay que tener mucha voluntad de seguir queriéndose. Es mucho más fácil tirar la toalla. 

- B.M.: Fromm insiste precisamente en eso, en que casi todo el mundo se preocupa sobre todo de ser amado y no de amar. Amar es algo activo, que requiere voluntad, constancia...

- M.G.K.: Posiblemente, pero es que además no hay dos personas que amen igual. Cuando la gente dice "Yo quiero que me quieran como yo quiero" siempre pienso: qué tontería. A mí nadie me va a querer como quiero yo, porque yo soy yo y es la única manera en que sé querer. Pero lo que yo sí puedo apreciar es, sabiendo como es la otra persona por dentro, si me quiere o no. Pero me querrá a su manera, no a la mía. Yo sé los momentos en los que mi marido me ha demostrado que me quiere, a su manera, no a la mía. Y han sido muchos. Eso no quiere decir que no discutas con tu pareja, que no tengas diferencias de opinión o que en un momento dado no te enfades, porque somos dos seres distintos, pensantes, inteligentes, que tenemos criterio propio y no siempre vamos a estar de acuerdo. Sería mucho más fácil dejarlo todo e irse, pero no es así. Yo no lo veo así. Nosotros siempre hemos hablado las cosas.

- B.M.: Yo creo que la comunicación en una pareja es fundamental.

- M.G.K.: Sí, el no dejar de hablar. Pero además, cuando una pareja lleva muchos años juntos (sea pareja sentimental, de hermanos o de lo que sea) ya sabes todos sus chistes, conoces todas sus anécdotas. Te parece que no hay nada nuevo y a lo mejor tienes la tentación de buscar otra cosa. Y no te das cuenta de que hablando creas nuevas historias, creas nuevos momentos y descubres nuevas facetas. Lo más fácil es lo otro, buscar lo nuevo; lo difícil es comunicarse y crecer juntos.

04.Bruno Montano de Trabalibros entrevista a Mayra Gómez Kemp- B.M.: Cuando profundizas es cuando encuentras el infinito que es la otra persona.

- M.G.K.: Y además, siempre hay algo que queda por saber de esa persona. Siempre hay cosas por descubrir. Y viceversa. 

- B.M.: En este sentido, Alberto y tú sois dos artistas. Ni tu enorme éxito profesional ni la depresión de Alberto ni el cáncer han podido con vuestro amor. Vuestra relación ha cumplido ya 40 años y además su nivel de calidad sigue siendo muy bueno.

- M.G.K.: Sí, a los dos nos sigue importando mucho el otro. Además, yo respeto y valoro muchísimo la opinión de mi marido en todo.

- B.M.: En "¡Y hasta aquí puedo leer!" se percibe por todas partes del libro el cariño y el afecto que sientes por Alberto.

- M.G.K.: Yo, cuando conocí a Alberto, tuve la suerte de sentir por él un amor-pasión. Y ese amor-pasión no siempre se convierte en amor verdadero. Sin embargo, en mi caso, el amor-pasión dio paso al amigo, al consejero, al señor al que yo respetaba y admiraba. Y eso se valora y dura más que el amor-pasión. Pero hay gente que nunca ha tenido el amor-pasión y entonces eso también lo echan en falta. En mi caso no es así.

- B.M.: Dicen que el amor eterno existe, pero dura 4 años. Se refieren al amor-pasión. A partir de entonces es otra cosa, seguramente mejor, pero otra cosa.

- M.G.K.: Pues no te digo yo despues de 40 años (risas). A mí más de una vez me han preguntado: "¿Pero tú nunca has pensado alguna vez en el divorcio? ¿Vuestra relación nunca ha pasado por malos momentos?". Nosotros hemos tenido momentos de todo tipo y discursiones de todo tipo, como dos personas que viven juntas y tienen mentes propias. Yo nunca he pensado en el divorcio. Pero en el asesinato... (risas). En el asesinato, igual sí. Aunque igual él también (risas).

05.Bruno Montano de Trabalibros entrevista a Mayra Gómez Kemp- B.M.: Otra persona fundamental en tu vida fue tu madre. En tu libro dices que cuando murió tu madre experimentaste un gran sentimiento de orfandad. Te diste cuenta de que perdías el único amor incondicional que se tiene en la vida, el último refugio al que acudir si todo lo demás falla. 

- M.G.K.: El amor de una madre es el único amor incondicional que vas a tener en tu vida, quien te lo va a perdonar todo. El último refugio, donde pase lo que pase sabes que ahí tienes un puerto en el que ir a refugiarte. Y el día en que se muere lo pierdes y sabes que estás sola. 

- B.M.: El único amor incondicional que se recibe es el de los padres y el único amor incondicional que se da es a los hijos. Yo pienso que estas son las dos grandes experiencias de la vida. Tú no has tenido hijos, ¿has echado de menos alguna vez este tipo de amor?

- M.G.K.: Yo no he tenido hijos, pero tengo nietos. Cuando conocí a Alberto ya venía con dos hijas incluidas y esas dos criaturas se convirtieron muy pronto en increibles amigas y las quiero de tal forma que sus hijos son mis nietos, aunque ellas no son mis hijas. Y hasta el día de hoy yo sólo he recibido cosas buenas de ellas, nunca ha habido ningún tipo de problema. Además (y creo que lo digo en el libro) al poco tiempo de empezar nuestra relación de di cuenta de algo. Aunque Alberto sea mayor que yo, yo nunca busqué un padre porque a mí me sobró padre, pero él sí buscaba una madre. Y yo no sé qué hubiera pasado si él hubiera tenido que compartirme con un hijo, fíjate lo que te digo. Porque incluso con sus hijas, cuando de jovencitas estaban mucho más tiempo con nosotros y me veía mucho rato con ellas, al final llegaba un momento en el que me reclamaba. Yo le pertenezco a él. No sé qué habría pasado si me hubiera tenido que compartir con un hijo, fíjate. A veces las cosas son como deben ser.

- B.M.: Tú has tenido una deslumbrante carrera profesional (4 TPs de Oro a la Mejor Presentadora, el Premio Iris a toda una vida y posiblemente las cotas de audiencia más altas de la historia de la Televisión Española). Pero en lo profesional, más allá de su talento, inteligencia o simpatía me ha impresionado tu versatilidad (actriz, cantante, presentadora, locutora de radio, dobladora, traductora, entrevistadora, tertuliana, secretaria…) No se te resistía nada. Confiesas que siempre has sido “muy echada p´alante”, que te pueden las ganas de disfrutar en el trabajo y no te planteas nada más. ¿El mundo es de los osados?

- M.G.K.: Sí. Cuando tú te arriesgas sabes que puedes fracasar, pero la única manera de triunfar es arriesgándote. Si no no hay manera, te quedas siempre en el término medio. Y yo no tenía miedo al fracaso, porque para mí el fracaso siempre ha sido no intentar algo, o hacerlo sin intentarlo al cien por cien, sin prepararme suficientemente, sin dar lo mejor de mí misma. Si yo he hecho todo eso y, aun así, algo no ha funcionado entonces no es un fracaso, es que no podía ser, y vamos a otra cosa mariposa. Es tan fácil como eso. Además yo jugaba con una ventaja: al haber estudiado en Estados Unidos, el tipo de educación de los americanos es muy participativa. Ellos te animan continuamente, desde que empiezas en la escuela primaria hasta que llegas a la Universidad a que participes en todo, a que tomes parte. A que te apuntes a la escuela de teatro, a que te hagas miembro del grupo de debate, te apuntes a un deporte... Entonces, yo tenía eso muy metido en mi mentalidad. Es algo muy "yanki", pero también es algo muy anglosajón, que por ejemplo haya quien estudie teatro por placer, no porque vaya a ser actor. Esto luego te puede servir para tener más fluidez a la hora de hacer una presentación en su empresa y en cosas así.

06.Bruno Montano de Trabalibros entrevista a Mayra Gómez Kemp

Eso es algo que ellos fomentan mucho y entonces, para mí, no era algo extraño, era lo normal. La extrañeza para mí era cuando, yo que sabía que podía cantar, lo hice y hubo quien decía: "Esta es presentadora metida a cantante" y yo pensaba: "No, olvídate de que soy presentadora, dime si canto bien o mal. Dime si desafino, pero no me hables de si además soy presentadora o no". Del mismo modo, ¿por qué no va a poder ser actriz una presentadora? ¿Por qué no, si tiene el talento para hacerlo? Yo esas limitaciones, esos corsés que había, no los entendía. Ahora no, ahora es muy diferente y ves chicas preparadísimas, que han tomado clases de baile y que ya tienen otra mentalidad que, cuando yo empecé en este negocio, no había. Todo estaba como en compartimentos estancos y no podías pasar de uno a otro.

- B.M.: Y eso, al final, es esterilizante y autolimitante.

- M.G.K.: Limita muchísimo, limita la creatividad. Eso pienso yo y creo que el tiempo me da la razón, cuando veo a la gente ahora. 

- B.M.: Yo creo que lo que mejor define a una persona es cómo afronta la adversidad y cómo incluso sale de ella fortalecido. Los que habéis superado un cáncer y sus secuelas experimentáis una especie de renacimiento. De algún modo, la enfermedad te ha hecho más sabia. Afirmas que después de tu enfermedad has aprendido a estar en paz contigo misma, que te acuestas, te levantas y te planteas el día, “sólo un día cada vez”. Esta idea es la que trataba de transmitir Horacio con su "carpe diem".

- M.G.K.: Como bien dices, yo vivo sólo un día cada vez, mañana ya veremos. Yo ya no hago planes a largo plazo. Mis planes son bastante inmediatos y me parece que es mejor así. Al menos, yo vivo mejor así, preocupándome del día al día, porque es lo que importa al final.

- B.M.: Claro, es que es lo único que tenemos. El futuro aun no ha llegado, el pasado ya no está y lo único que tenemos es el presente.

- M.G.K.: Sí. Yo siempre digo que vivo día a día y también que cruzo los puentes cuando llego a ellos. Esa gente, como mi marido, que se pone a pensar en lo que puede pasar a largo plazo... No, yo los puentes los cruzo cuando llego a ellos, no antes, porque no tiene sentido. Y, con mi enfermedad, me sirvió de mucho planteármelo así. Yo iba todos los días a la radioterapia a que me radiaran, a que me pusieran la máscara de hierro.

10.Bruno Montano de Trabalibros entrevista a Mayra Gómez Kemp- B.M.: Mayra Fukushima.

- M.G.K.: (Risas) Sí, así me llamaba cuando salía de la radioactividad. Yo me lo tomaba así, como había pasado lo de Fukushima hace poco... Cuando me dijeron: no te acerques a una mujer embarazada, ni a un niño ni a un animal pequeño yo decía: soy Mayra Fukushima, estoy irradiando. Y cuando llegué a casa y se lo conté a mi marido me dijo: "Niños pequeños, mujeres embarazadas... ¿Y qué pasa con los venerables ancianos?". Yo le decía: "Yo no he visto que ninguna enfermera después de ponerme la radiación se me acercara, así que tú no lo hagas por si acaso". Pero bueno, es mi forma de lidiar con la enfermedad. 

Yo lo hacía día a día. Mi marido se preocupaba pensando en cuándo me iban a hacer de nuevo la biopsia y yo le decía: "Todavía tienen que pasar dos meses, así que ya llegaremos a ese puente y ya lo cruzaremos". Yo sí que le pregunté a mi médico: "Si esto no se ha ido del todo, ¿tenemos alternativa?". Y a mí lo que me dijo, aunque te parezca mentira, me tranquilizó: "En el peor de los casos, con el tratamiento que tienes, el tumor se reduce un 90%. Si queda algo, entonces ya es tan pequeño que podemos operar. Ese es el peor de los casos. Y en el mejor de los casos, esto desaparece. Pero no podemos hacer biopsia antes de 2 meses porque después de 36 sesiones de radioterapia, la radioterapia sigue funcionando, sigue eliminando. Por lo tanto, hasta dentro de 2 meses no se puede saber ". Aunque yo le decía a mi marido que a mí no me importaba, no era así. Fueron los 2 meses más largos de mi vida pero tuvieron un buen final y entonces fue un tiempo bien invertido. Pero de verdad que yo sólo me planteaba lo que iba a hacer hoy, cuando me levantara mañana ya me preocuparía de lo que iba a hacer ese día, ahora no toca.

- B.M.: Me ha gustado eso de cruzar los puentes cuando llegues a ellos.

- M.G.K.: No sirve de nada cruzar los puentes antes porque no sabes ni cómo es, ni dónde está, si hay agua o no...

09.Bruno Montano de Trabalibros entrevista a Mayra Gómez Kemp- B.M.: Y también se puede dar eso que llaman los psicólogos profecía autocumplida.

- M.G.K.: Sí. Si tu sales de casa pensando en que te vas a tropezar, al final tropiezas

- B.M.: Comentas al principio de "¡Y hasta aquí puedo leer!" que para recuperarte psicológicamente de tu enfermedad decidiste tomar una mayor conciencia de tu vida, tanto presente como pasada, y eso te ayudó mucho a recuperar el optimismo. ¿Escribir estas memorias y compartir con el resto de la gente tu vida también te ha resultado terapéutico?

- M.G.K.: Hombre, digamos que hay cosas en mi vida que yo no tenía resueltas, o que las tenía mal resueltas. Como todos. Cosas de mi niñez, con mis padres... Aceptar que mi padre se divorció de mi madre, pero no de mí. Eso nos cuesta mucho entenderlo a los hijos de divorciados. Tu padre y tu madre se divorcian entre ellos, no se divorcian de ti y ese abandono que sientes no es real, es un problema de ellos. Eso por un lado, y por otro habían cosas de trato profesional, etc. que, cuando las puedes mirar y volver a visitarlas de nuevo, con el tiempo que ya ha pasado, las colocas en otro sitio y las ves de otra manera. Y en ese sentido sí ha sido positivo para mí.

- B.M.: De hecho, hay una famosa psicoterapia que consiste en elaborar un diario vital. Verbalizar tu vida, escribirla en un diario y luego verla reflejada en el papel, ayuda.

- M.G.K.: Es que cuando lo ves es otro mundo, lo ves de otra manera. En la primera galerada que me llegó del libro, cuando empecé a corregir, vi cosas que pensé que debía cambiar. Por ejemplo, una relación que tuve antes de Alberto. Al verlo escrito, me di cuenta de que yo le había hecho más daño a esa persona que ella a mí, esa persona a mí no me había hecho ninguno. Y cambié la forma de describir algunas cosas, porque pensé que esa persona no se lo merecía. No iba a buscar el morbo, eso yo no lo iba a permitir. Y las cambié, porque pensé que él no me hizo daño, al contrario, me equivoqué yo. Y como esa, hubo más de una. Yo había dado nombres en ciertos momentos que al final quité. No los quise nombrar, preferí dejarlo en positivo. Por ejemplo, cuando yo hablo de mi relación con las locutoras de continuidad, al final sólo nombro a las que me llevaba estupendamente. A las que se metieron conmigo e hicieron declaraciones que no estaban justificadas, ni las menciono. Ni menciono la declaración.

08.Bruno Montano de Trabalibros entrevista a Mayra Gómez Kemp

- B.M.: Para acabar, como lector y librero siempre intento averiguar cómo es la relación de las personas que entrevisto con los libros. Tú en tus memorias te declaras una gran aficionada a la literatura, incluso una “lectora compulsiva”. Tu padre te inició en la literatura a los once años con las “Crónicas marcianas” de Bradbury y el “Yo, robot” de Asimov. ¿Qué papel han ocupado y ocupan los libros en tu vida?

- M.G.K.: Yo pertenezco a la Galaxia Gutenberg. Lo del e-book será muy avanzado y muy moderno, pero yo quiero tocar el libro, tenerlo, olerlo, ensuciarlo, que tenga el olor de mis manos... Es mi libro. Y la relación con el libro de papel es mucho más directa que con el e-book. Yo tengo libros en mi casa que guardo desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, después de muchos años me puse a releer "El cuarteto de Alejandría" de Lawrence Durrell que en mi juventud me había impresionado mucho y me volvió a encantar. Hay cosas que, cuando las has visto en un momento dado, al volverlas a ver o releer, ya no te impresionan igual. No resisten el paso del tiempo. Sin embargo, hay otras que siguen igual. A mí me pasa con García Márquez. "Cien años de soledad" me la leí de una tacada porque no lo podía soltar y cuando lo volví a empezar a leer me pasó lo mismo. Y también me pasó con "El corazón de piedra verde" de Salvador de Madariaga, que describe la conquista de México. De joven me pareció un libro fascinante y lo sigue siendo.

- B.M.: Yo pienso que hay dos grandes grupos de libros: los que resisten la relectura y los que no la resisten.

- M.G.K.: Exacto, estoy completamente de acuerdo. Yo leo en inglés y en español y hubo un libro que cuando lo leí de joven me pareció fuertísimo y me impresionó mucho, que fue "The catcher in the rye" ("El guardián entre el centeno") de Salinger y al releerlo no lo soportaba. Me pareció pretencioso, pensé que eso estaba más que superado. Habla de la homosexualidad y cosas así, eso está superado. En su día fue muy impactante. Y estoy de acuerdo contigo, hay cosas que se pueden releer y siguen igual y hay cosas que no se sostienen.

Desde Trabalibros agradecemos a Mayra Gómez Kemp el tiempo que nos ha dedicado y su amabilidad al contestar nuestras preguntas. Agradecemos también al Hotel Astoria de Valencia el haber cedido un espacio ideal para esta conversación y a la editorial Plaza & Janés el haber hecho posible el encuentro con esta autora.
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