Chester Himes comprobó tras su paso por la cárcel, de forma absoluta e irrevocable, que todos los seres humanos, de cualquier raza, nacionalidad o creencia religiosa, pueden hacer cualquier cosa
Chester Himes comprobó tras su paso por la cárcel, de forma absoluta e irrevocable, que todos los seres humanos, de cualquier raza, nacionalidad o creencia religiosa, pueden hacer cualquier cosa