Un cuarto propio (Virginia Woolf)-Trabalibros
Un cuarto propio
Ficha técnica:
Editorial: Lumen
ISBN: 9788426422460
Número de páginas: 128
Género: Ensayo (varios)
Valoración:
"Las mujeres y la novela". Escribir sobre este asunto es la complicada empresa en la se embarcó Virginia Woolf en 1929.

Le llamaba la atención a la gran escritora que, formando las mujeres la mitad de la humanidad, no se conocieran prácticamente novelas escritas por ellas. La aplastante predominancia de escritores de sexo masculino durante tantos siglos era un tema que inquietaba a Virginia Woolf la cual, con suma elegancia, se dispuso a desarrollarlo en este ensayo novelado que combina pasajes de ficción con ideas y pensamientos. Para investigar sobre esto nuestra escritora buceó en escritos antiguos, tratando de encontrar algún dato que le marcara una senda. Y se tropezó con varias pistas, posibles indicios que podían ofrecer una explicación. 

¿Eran las mujeres menos capaces e inteligentes que los hombres? Esto, para muchos hombres no era un interrogante, sino una afirmación. Incluso algunas potentes mentes masculinas del momento secundaban esta idea. Pero la cuestión principal no es esta, sino la evidencia de que existía una intencionalidad clara por parte del género masculino en tratar de convencer a todo el mundo de que en efecto así era. Colocar a las mujeres en una posición intelectualmente inferior convertía a los hombres -y este era el verdadero objetivo- en posición de superioridad.

¿Gozaban las mujeres de peores condiciones económicas que los hombres? Considerando que eran pobres, ya que no podían disponer de dinero propio al necesitar siempre a un hombre que las tutelara, no cabía duda de que así era. El rol que le había sido asignado a la mujer y la gran presión social impedían que fuera económicamente independiente.

¿Disfrutaban las mujeres de las mismas oportunidades que los hombres? Indudablemente, no. Mientras que un porcentaje de hombres tenían acceso a cierta preparación educativa y cultural, en el caso de las mujeres este privilegio se obtenía en muy contadas ocasiones. Asumido desde que eran niñas su papel de ama de casa, esposa y madre, su educación quedaba muchas veces relegada a un segundo plano por considerarse innecesaria.

Virginia Woolf como mujer conocía los inconvenientes de formar parte del género femenino en su época y como escritora había comprobado que, para practicar esta hermosa labor, era necesario disponer al menos de algo de tiempo al día, intimidad y tranquilidad. Del mismo modo sabía que para la mayoría de las mujeres de su generación, y más todavía de las anteriores, disponer de estas condiciones era prácticamente un privilegio. Analizando las circunstancias que envolvían a la mujer y comparándolas con las que rodeaban al hombre, surgen claras diferencias. Si a esto le añadimos la falta de estímulo o incluso la presión en contra de que una mujer escribiera (¿para qué iba a hacerlo si no le generaba dinero? Sería una pérdida de tiempo y además lo haría peor que un hombre al suponérsele menos talento), la conclusión a la que llegamos es que todo conspira en contra de que las mujeres escriban. Sobre esta idea gira "Un cuarto propio", un ensayo ágil y encantador en el que su autora, sin caer en la tentación de redactar un manifiesto en contra del género masculino, expone con delicadeza y reivindica la situación de clara desventaja que siempre había acompañado a sus congéneres femeninas.

Así pues, ¿cómo resolver el conflicto entre las mujeres y la escritura? Según confiesa Virginia Woolf, este es un problema al que no ha encontrado solución. Pero la tésis que nos ofrece resume, por otra parte y de forma gráfica, el origen del problema: "para escribir novelas, una mujer debe tener dinero y un cuarto propio; y eso, como ustedes verán, deja sin resolver el magno problema de la verdadera naturaleza de la mujer y la verdadera naturaleza de la novela". Lo cierto es que, si nuestra querida escritora levantara ahora la cabeza, vería que el tiempo le ha dado la razón y observaría satisfecha cómo el número de novelistas femeninas se equipara al masculino según van acercando sus posiciones ambos sexos.
Enviado por: Anna K.
Curiosidades:
- La editorial Lumen ofrece como contenido extra las primeras páginas del libro para descargar en pdf.
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