El sistema
El peligro de convertir la tecnología en sustituto de la naturaleza y la fragilidad de un mundo donde el ser humano parece haber iniciado ya un tiempo posthumano
Reseña
En un futuro que se siente tan ajeno como peligrosamente posible, la Tierra ha dejado de ser el mapa que conocemos para convertirse en un archipiélago de fragmentos, un rosario de islas que conforman lo que Ricardo Menéndez Salmón denomina simplemente "El sistema". Galardonada con el Premio Biblioteca Breve, esta obra se presenta como una novela de ideas de una ambición intelectual desbordante, capaz de abrir nuevos caminos en la narrativa contemporánea al situarnos en una geografía donde la libertad ha sido secuestrada en nombre de la seguridad y la política ha quedado reducida a un mero apéndice de la economía. En este escenario de sospecha y aislamiento, el poder emana de una entidad tan misteriosa como absoluta: el Dado, el núcleo ciego desde el cual se dictan las leyes de una supervivencia vigilada.
La trama nos sitúa junto a un vigilante fronterizo, un hombre cuya única misión es proteger la integridad del Sistema frente a los "ajenos", esos otros que habitan más allá de los límites permitidos. Sin embargo, Ricardo Menéndez Salmón nos invita a ser testigos de una grieta que no solo se abre en las estructuras del mundo, sino en la propia conciencia del protagonista. A medida que el Sistema comienza a tambalearse, el funcionario de fronteras inicia un viaje de transformación interna, dejando de ser un acólito del orden para convertirse en un marginal crítico a través de un arma tan antigua como poderosa: la escritura de sus cuadernos manuscritos.
Es en esta construcción narrativa donde la novela alcanza su máxima cota de originalidad. Ricardo Menéndez Salmón estructura el relato a través de tres voces que corresponden a tres etapas del pensamiento: un "Cuaderno del Él" objetivo y forense para entender el engranaje del poder; un "Cuaderno del Yo" beligerante para salvaguardar la memoria; y un "Cuaderno del Tú" hermético y oracular que busca documentar la posibilidad de un tiempo nuevo. Esta combinación de tonos —que transita entre la distopía orwelliana, la parábola y la alegoría— no es un mero ejercicio de estilo, sino un intento de narración total donde la escritura actúa como un acto de exhumación y de rebelión frente a la nada maléfica que amenaza con devorarlo todo.
"El sistema" no es solo una ficción sobre el control de los cuerpos y las mentes —ejercido por instituciones tan inquietantes como la Academia del Sueño—, sino una profunda reflexión política sobre nuestro propio presente. Ricardo Menéndez Salmón nos advierte sobre el peligro de convertir la tecnología en un sustituto de la naturaleza y sobre la fragilidad de un mundo donde el ser humano parece haber iniciado ya un tiempo posthumano. La novela nos recuerda que, aunque en la selva de la vida solo dispongamos de un pequeño machete de palabras para abrirnos camino, es imperativo seguir narrando para hacer inteligible el mundo y no rendirse ante el sinsentido.
Para Ricardo Menéndez Salmón, la literatura debe ser esencial o no ser nada. En un tiempo dominado por simulacros y productos de mercado, esta obra se alza como una pieza auténtica, nacida de la necesidad de cuestionar el centro de nuestra existencia: ese miedo a morir y esa búsqueda infatigable de un sentido que nos defina. Leer esta novela es aceptar el desafío de abrir los ojos y comprender que, incluso en el corazón del sistema más hermético, la conciencia lúcida de un solo hombre puede ser la semilla de un segundo génesis.
Reseña enviada por: Equipo Trabalibros
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