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D.H. Lawrence

Nunca confíes en el artista. Confía en el relato. La verdadera función del crítico consiste en salvar el relato de su creador

Biografía

David Herbert Lawrence nació el 11 de septiembre de 1885 en Eastwood, una localidad minera del condado inglés de Nottinghamshire. Fue el cuarto de los cinco hijos de Arthur John Lawrence, un minero de escasa formación académica, y Lydia Beardsall, una antigua maestra procedente de una familia más instruida. Las diferencias culturales y sociales entre sus padres marcaron profundamente su infancia y acabarían convirtiéndose en uno de los conflictos centrales de su obra. Lawrence creció en un ambiente humilde, condicionado por el trabajo en las minas y por las tensiones familiares, experiencias que alimentarían buena parte de sus novelas.

Gracias a su capacidad intelectual, obtuvo una beca para estudiar en la Nottingham High School y posteriormente se formó como maestro en el University College de Nottingham. Durante unos años ejerció la docencia, primero en Croydon, al sur de Londres, mientras comenzaba a desarrollar su vocación literaria. En 1909 publicó algunos de sus primeros poemas y relatos, y en 1911 apareció su primera novela, El pavo real blanco. Sin embargo, sería Hijos y amantes (1913), una narración inspirada en gran medida en su propia familia, la que le proporcionaría un primer reconocimiento importante.

En 1912 conoció a Frieda von Richthofen, una mujer alemana casada con un profesor universitario y madre de tres hijos. Ambos se enamoraron y abandonaron Inglaterra juntos, en una decisión que provocó un considerable escándalo social. Frieda obtuvo el divorcio y la pareja se casó en 1914. Su relación, apasionada y turbulenta, acompañó a Lawrence durante el resto de su vida y estuvo vinculada a sus continuos desplazamientos por Europa y otros continentes.

La Primera Guerra Mundial alteró sus planes. Debido a sus orígenes alemanes, Frieda fue objeto de sospechas, y la pareja sufrió restricciones y dificultades para viajar. Además, las autoridades británicas prohibieron la circulación de El arcoíris (1915), novela que exploraba la sexualidad, el matrimonio y la transformación de las costumbres. La obra fue retirada por su contenido considerado obsceno, un episodio que contribuyó a consolidar la reputación de Lawrence como escritor polémico.

Tras la guerra, Lawrence y Frieda abandonaron Inglaterra y emprendieron una vida itinerante que él describiría como una especie de peregrinación. Vivieron en Italia, Australia y México, entre otros lugares, y pasaron temporadas en Estados Unidos, especialmente en Nuevo México. El contacto con paisajes y culturas diferentes enriqueció sus escritos y reforzó su crítica a una civilización industrial que, a su juicio, subordinaba los impulsos naturales a las convenciones sociales.

Durante esos años publicó algunas de sus obras más destacadas, como Mujeres enamoradas (1920), continuación de El arcoíris; La serpiente emplumada (1926), ambientada en México; y El amante de Lady Chatterley (1928), su novela más controvertida. En esta última abordó las relaciones entre las clases sociales, el deseo y la intimidad física con una franqueza que provocó nuevas prohibiciones y procesos de censura. También cultivó la poesía, el ensayo, el relato breve, los libros de viajes y la pintura, facetas que revelan la amplitud de sus inquietudes artísticas.

La tuberculosis, enfermedad que padecía desde hacía años, debilitó progresivamente su salud. D. H. Lawrence murió el 2 de marzo de 1930 en Vence, en el sur de Francia, a los cuarenta y cuatro años. Su obra, inicialmente recibida con escándalo por sus planteamientos sobre el sexo y la moral, fue adquiriendo un reconocimiento cada vez mayor. Hoy se le considera una figura fundamental de la literatura inglesa del siglo XX, especialmente por su exploración de las relaciones humanas, los conflictos entre individuo y sociedad y la necesidad de recuperar una conexión más profunda con la naturaleza.

Curiosidades

- Su madre fue una figura decisiva en su vida y en su literatura. Lydia Lawrence deseaba que sus hijos tuvieran una educación que les permitiera escapar de la dureza del mundo minero. La estrecha relación que mantuvo con ella inspiró buena parte de Hijos y amantes, donde el protagonista vive un intenso conflicto entre el amor materno y sus relaciones sentimentales.

- Una de sus novelas provocó un escándalo en su propia localidad. Algunos habitantes de Eastwood reconocieron personajes y situaciones de su entorno en Hijos y amantes. Jesse Chambers, amiga de juventud del escritor, se sintió especialmente molesta por las semejanzas entre ella y Miriam, uno de los personajes de la novela.

- Vivió una existencia marcada por los viajes. Lawrence y su esposa, Frieda, residieron en distintos países y pasaron largas temporadas lejos de Inglaterra. El escritor llegó a instalarse en un rancho cerca de Taos, en Nuevo México, donde encontró un entorno que influyó en su vida y en sus reflexiones sobre la naturaleza y la sociedad.

- También fue pintor. Además de escribir novelas, poesía y ensayos, Lawrence se dedicó a la pintura. Sus cuadros, en los que abordaba con frecuencia el cuerpo humano y temas bíblicos, provocaron controversia. En 1929, algunas de sus obras fueron retiradas de una exposición londinense tras las objeciones de las autoridades. Este episodio reflejó las dificultades que tuvo para expresar libremente sus ideas artísticas.

- Sus cenizas descansan en Nuevo México. Tras su muerte en Francia, Frieda hizo trasladar sus restos a Taos en 1935. Según la historia más aceptada por la Universidad de Nuevo México, mezcló las cenizas con cemento para construir un altar conmemorativo en el rancho donde había vivido el escritor. El lugar se conserva como el D. H. Lawrence Ranch.

Imágenes

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Declaraciones

La función esencial del arte es moral. No estética, ni decorativa, ni un pasatiempo o una recreación. Moral
Los hombres no son libres cuando hacen simplemente lo que les apetece. En el momento en que puedes hacer lo que quieras, ya no hay nada que te importe hacer. Los hombres solo son libres cuando hacen lo que desea su yo más profundo
Mi alma es un bosque oscuro. Mi yo conocido nunca será más que un pequeño claro en ese bosque
La vida es tantas cosas que no me importa lo que sea. No es asunto mío resumirla. Ahora mismo es una taza de té. Esta mañana era ajenjo y hiel. Pásame el azúcar
El mundo no teme una idea nueva. Puede clasificar cualquier idea. Pero no puede clasificar una experiencia verdaderamente nueva. Solo puede esquivarla