Aún era el vacío

Vicente Javier-F
Apenas hace un momento aún era el vacío.
Incluso mi pensamiento también vagaba entre fragmentos de desgana. Ahora surges y hasta
puedes ser un cielo, una enormidad que abarque los mil ratos sin sentido.

Siempre hemos buscado ausencias
que igualaran nuestras calvas en el tiempo.
Desde que una célula fue capaz de multiplicar su desconcierto
nuestras soledades fueron súplicas de un te quiero aquí a mi lado,
emborronando los vacíos, como si así se aparentara
un destino compartido.

Y el humano fue sociable, y hasta de este escrito
tan escuálido surge un ser que me acompañe
(y sería de agradecer que otros muchos entregaran su ilusión si están leyendo).

Ahora ya somos dos: mi intención casi animal
por llenar la soledad, y tu pobre estampa,
casi esclava, dependiente del criterio que me lleve.
No temas, apenas sabrán de ti, no más que de mi propia sombra,
esa que tan sola se veía que hasta fue a coger papel
y estampar unos semblantes que no acaban de crecer.
No temas, apenas sabrán que él –tú- sigue sin tener papel,
aunque sin ti, todos podremos perecer por no haber tenido en estima a ese ser que está al caer,
inventándolo o buscándolo entre todos los que ofrecen bien.
Así que tú puedes ser casi que todos,
y entre todos te hagamos crecer.
Texto libre Trabalibros

PUBLICA Envía tus textos libres aquí
subir