Orden

Jean
Tuvo un mal dormir, con la alarma del auto del vecino sonando toda la noche y su llegada tarde a casa por trabajo, quizás con suerte descanso 2 horas.

Su madre vino ayer a alimentar sus peces y hacer un poco de orden. "Eres un desordenado hijo, no sé cómo puedes vivir en un lugar así" fue lo último que dijo ella antes de irse. Cuanto odiaba eso. El "orden", un orden que solo ella entendía y que lo obligaba a llamarla siempre para saber donde se encontraban las cosas. "¿No vistes en el cajón?" era su única respuesta para todo. Cuanto odiaba que olvidara donde dejaba las cosas y lo culpara siempre por el desorden.

Estaba más alterado que de costumbre. Anoche no logro ver el capitulo estreno de su serie, el maldito control remoto no lo pudo encontrar. "Eso pasa por que dejas las cosas en cualquier lado". Había días que odiaba realmente a su madre.

Se vistió y busco el pendrive con la información necesaria para terminar su trabajo y poder entregarlo (y tomarse un merecido descanso). Pero no lo encontró en ningún lado. "Sabes que no me meto con tus cosas del trabajo", pero sí que se metía con sus cosas, como con su vida y su matrimonio (ex matrimonio). El corazón comenzó a latir más rápido, debía calmarse, ya había sufrido un infarto que resulto ser de cuidado. Mejor tomar una pastilla. Abrió el cajón de su velador y… Nada. ¡Mierda! De un manotazo tiro el contenido del velador y mirando la hora su ira aumento el doble. Le costaba respirar. Comenzó a sonar su teléfono móvil. ¿Qué explicación daría a su jefe? El pecho dolía cada vez más fuerte. Las pastillas, el pendrive, fueron sus pensamientos antes de caer al suelo. Con ironía descubrió que el control remoto yacía bajo la cama. Luego llego la oscuridad.

Mientras en el botiquín del baño, sus pastillas –dejadas por su madre- descansaban esperando el momento de salvar su vida.
Texto libre Trabalibros

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