Trabalibros entrevista a Cristina Soria, autora de "Sí, tú puedes"

lunes, 9 de marzo de 2015
"Lo bueno del coaching es que tenemos un abanico muy grande de herramientas y, dependiendo de la circunstancia, de la persona y del momento, podemos utilizar unas u otras".
Las apariciones periódicas de Cristina Soria en la pequeña pantalla han hecho que sea conocida como la coach de la televisión. Esta licenciada en Ciencias de la Información y máster en Coaching e Inteligencia Emocional colabora para el canal TeleCinco desde hace tres años. Es experta en comunicación no verbal, fue formada en Neuronal Coaching y actualmente está ampliando sus conocimientos en Coaching Sistémico.

Cristina Soria es autora de "Yo puedo ayudarte", un libro del que se lanzaron doce ediciones. Bruno Montano de Trabalibros ha tenido la ocasión de entrevistarla con motivo de la publicación de su segunda obra titulada "Sí, tú puedes" (editorial Temas de hoy), un libro que "pone al alcance de tu mano las herramientas necesarias para que seas responsable de tu éxito y de tu felicidad".

Sí, tú puedes (Cristina Soria)-Trabalibros- Bruno Montano, Trabalibros (B.M.): Un coach no es un consultor, no es un gurú, no es un confesor, no es un amigo ni es un mentor. ¿Qué es y para qué sirve un coach?

- Cristina Soria (C.S.): Un coach es una persona que acompaña a otra para que consiga sus objetivos. Así de simple y así de difícil también.

- B.M.: Es un acompañante-guía, de alguna manera.

- C.S.: Sí, claro. Es como un espejo. La otra persona se refleja en él. Le hace preguntas que le hacen pensar, tomar conciencia, para que él encuentre la solución. Un coach nunca le va a aconsejar, sino que le va a devolver preguntas para que esta persona piense: "Bueno, tengo que cambiar algo. ¿Qué puedo cambiar? ¿En qué me he equivocado, que tengo que modificar de mi actitud?

- B.M.: Digamos que es una especie de facilitador del cambio.

- C.S.: Sí, se podría llamar así.

- B.M.: Hace años leí un libro que citas en "Sí, tú puedes". Se trata de "El arte de soplar brasas" de Leonardo Wolk, un libro sobre coaching. Él cuenta una pequeña historia del "Libro de los abrazos" de Eduardo Galeano en la que un indígena colombiano asciende a los cielos, mira desde lo alto y ve que cada persona tiene un "fueguito"; el de unos es grande y potente, el de otros pequeño y débil, pero todos tienen uno. Se da cuenta de que “el mundo es un montón de gente, un mar de fueguitos”, de ahí que Leonardo Wolk piense que un coach es alguien que sopla y aviva el "fueguito" que todo el mundo lleva dentro.

- C.S.: Ahí está. Al final se trata de ver el problema, la situación desde otro punto de vista. Al verlo desde otra perspectiva lo ves de otra forma. En las sesiones que yo hago los problemas y los retos que esa persona quiere afrontar se simbolizan con maderas, dibujos o incluso con un post-it que se pone encima de la mesa. Al no estar dentro, sino verlo desde fuera, se dan cuenta de las cosas que están mal colocadas, se dan cuenta de lo que pueden cambiar y de lo que tienen que hacer. Es muy visual.

01.Trabalibros entrevista a Cristina Soria

 - B.M.: Y muy práctico. Yo veo que tu libro es fundamentalmente un cuaderno de trabajo con un pequeño refuerzo teórico. Sería, podríamos decir, el equivalente a doce sesiones de coaching con una periodicidad semanal, en las que el cliente tendría que superar doce retos personales. ¿Podríamos llamar a esto autocoaching? ¿Sería esto factible sin contar con un guía, con un facilitador? ¿Se pueden obtener los beneficios del coaching sin coach?

- C.S.: Lo ideal es hacerlo con un coach, pero esto es otra opción más. También puedes hacer autocoaching; el problema cuando lo haces solo es que no tienes a la otra persona que de alguna forma te está rebotando esas preguntas ni reflejando el problema. Tú te vas enredando en ti mismo, lo mejor sería tener otra persona delante que te fuera orientando. Pero vamos, se puede hacer perfectamente, es otra opción.

- B.M.: En todo caso el autocoaching no sería un sustitutivo, sería un complemento.

02.Trabalibros entrevista a Cristina Soria

- C.S.: Claro, es una herramienta más para empezar a cambiar. Cuando tú sientes que tienes que cambiar algo, esto es como si te abriera el apetito para hacerlo, es como un entrante. Y luego eso no quita que, si quieres hacer un cambio más en profundidad, o necesites algo más, acudas a un coach. Esto no lo sustituye porque, obviamente, carece del trabajo personal que se da en las sesiones de coaching. En las sesiones las cosas van derivando, van moviéndose, aparecen otras metas que no habías pensado, porque van naciendo de la propia conversación que tú tienes. En el libro está muy dirigido a una serie de herramientas y no tiene el mismo efecto, pero hay gente a la que le está ayudando mucho, según me cuentan.

- B.M.: De alguna manera, el libro refleja lo que harías en tus sesiones de coaching. Pones deberes y, a la semana siguiente si se trata de sesiones con periodicidad semanal, tú evaluarías junto con esa persona si se ha conseguido o no el objetivo.

- C.S.: Sí, yo siempre pongo deberes y luego evalúo si esa persona ha podido hacerlos o, por el contrario, hay alguna creencia o algún miedo que no le deja seguir profundizando. Yo en todas las sesiones concluyo con unos deberes y le pido unos aprendizajes. Esa persona hoy ha venido de una manera determinada y le pido que se pregunte cómo se va tras la sesión, qué se ha llevado con ella. A veces no lo saben captar en el momento pero luego, cuando llegan a casa, empiezan a darle vueltas, a recolocarlo todo en su sitio (porque se trabajan mucho las emociones) y a lo mejor más adelante te comentan algo acerca de lo que se han dado cuenta, o te dicen que después de la sesión han cambiado determinados comportamientos. Siempre hay que poner deberes porque, al final, de lo que se trata es de cambiar la actitud. Y para cambiar la actitud hay que trabajárselo.

03.Trabalibros entrevista a Cristina Soria- B.M.: Por eso Leonardo Wolk dice que el coaching es un proceso en el que hay aprendizaje, hay transformación y hay responsabilización. Tienes que tomar las riendas, responsabilizarte y favorecer el cambio.

- C.S.: Claro, eso es lo más importante: tomar conciencia de que hay algo que yo quiero cambiar, ser consciente de que yo soy responsable para cambiarlo y ponerme en marcha, en acción. Eso es fundamental, porque la teoría está muy bien, pero tendré que cambiar yo algo y sólo se puede andar poniéndose en movimiento. Por eso les riño cuando no hacen los deberes. No el primer día, porque lo puedo entender, pero cuando entran en una dinámica de apatía o veo que los hacen de cualquier forma, por cumplir... Es que a quien le interesa realmente hacerlo es a esa persona, no a mí. Cuando hay implicación, se dedica tiempo, lo piensan y se lo trabajan, se nota muchísimo y el avance es mucho más rápido. Si alguien quiere cambiar algo, está en sus manos. Yo no estoy aquí para reñirles o castigarles, pero sí para hacerles ver que, si no hacen nada, ¿qué hacemos juntos? Es una pérdida de tiempo.

- B.M.: Una curiosidad; uno de los principales escollos con los que se encuentra el terapeuta es la transferencia, la posibilidad de que el cliente proyecte en el terapeuta sentimientos positivos o negativos (sumisión, veneración, temor, deseo…) que tiene respecto a otras figuras de referencia para él. ¿Se da también este problema en el coaching? ¿Vuestra preparación incluye estrategias para bloquear esta transferencia?

- C.S.: No, es que nosotros no hacemos terapia, estamos trabajando sobre esa persona. A mí me da igual el resto, porque al final el resto es un elemento más, me importa que cambie él. Surgen muchas cosas, pero no te ven a ti reflejado en ninguna persona, porque yo no trabajo sobre la gente que le rodea, sino sobre él. Es fundamental que él trabaje; a mí me dan igual sus circunstancias y las personas que le rodean; el que tiene que cambiar es él, eso es lo que importa.

- B.M.: En todo caso, siempre es un trabajo profundo psicológicamente.

- C.S.: Sí. Se mueven muchas emociones. Se trabajan muchas creencias, muchos límites. También cómo estás colocado en tu entorno, en relación con tu pareja, en tu trabajo... Se trabaja muchísimo la asertividad, la empatía, la escucha... Obviamente, es un trabajo que remueve mucho y hay sesiones en las que la persona sale de ella y se va tal cual y otras en las que se va mal. Y ahí yo siempre les aconsejo que dejen que se asiente todo, que se den un tiempo, y que ya veremos la semana que viene cómo sigue todo. No hay que tomar decisiones precipitadas. Porque habitualmente no estamos acostumbrados a hablar de nuestras emociones. Hay mucha gente que llega y me dice: "Yo no lloro, ¿eh?", y a lo mejor a la media hora ya está llorando. Se remueven muchas cosas y hay que dejar que todo vaya paso a paso; eso es importante.

04.Trabalibros entrevista a Cristina Soria

- B.M.: Por eso tú, en tu libro, dices que existe cierto "analfabetismo emocional" entre la población. A la gente le cuesta hablar de sus emociones, verbalizarlas e incluso conectar con ellas.

- C.S.: A la gente muchas veces le cuesta hasta identificarlas. Incluso confunden una con otra y a lo mejor expresan tristeza cuando en realidad hay enfado o miedo. Identificar las emociones cuesta. Yo a veces les mando el diario emocional y me dicen que no han sentido emociones. Yo les respondo: "¿Cómo no vas a sentir emociones? Las sientes, lo que pasa es que no has caído en ellas". Pero a lo mejor no saben expresarlas, o las expresan de forma desmesurada, como cada uno puede, es que nadie nos ha enseñado. Es importante que a cada emoción le demos el valor, el peso que tiene, las expresemos bien y que no las tomemos por otras que no son. Y también es importante que no las utilicemos; por ejemplo, yo puedo utilizar el enfado para dar miedo y que me respeten, o utilizo la tristeza para dar lástima y poder hacer lo que me dé la gana... Eso también hay que trabajarlo.

- B.M.: Te refieres a hacer un uso interesado de esa emoción en un momento determinado. O también de dejarse llevar por lo que se llama "deseabilidad social" y manifestar lo que se espera que hagas en ese momento.

- C.S.: Efectivamente, manifestar lo que esperan de ti y no lo que realmente estás sintiendo. Hay gente que me dice que no puede hablar en público, o que no puede decirle que no a determinadas personas. Y yo les pregunto: ¿Quién te ha impuesto eso? ¿Te lo has impuesto tú, han sido los demás? Si te sientes mal tienes que decirlo, si ves que por ejemplo no llegas a todo también; todo no lo vas a hacer bien, aunque sea lo que los demás esperen de ti, todos nos equivocamos. Se trata de normalizar mucho, equivocarnos mucho y al final no ser lo que se espera de ti, sino ser lo que cada uno quiere.06.Trabalibros entrevista a Cristina Soria

- B.M.: El "analfabetismo emocional" que tú comentas es preocupante. Las emociones (química) y los sentimientos (cultura) son pilares fundamentales en nuestra vida; de hecho, la psicología dice que el estado emocional de una persona en un momento dado es el balance o termómetro que indicaría su nivel de satisfacción vital. Haría falta una campaña de "alfabetización emocional", tal vez no sería descabellado pensar en una especie de pedagogía emocional reglada, incluida en los planes de estudios, de una forma no transversal, como una asignatura.

- C.S.: Efectivamente, pero yo me inclino más por el camino contrario. En algunos centros se están planteando ofrecerla como asignatura optativa o en clases extraescolares, conjugándolo entre padres e hijos (porque si los hijos aprenden pero los padres no, no llegamos a ninguna parte); pero al final todas las emociones las sientes en tu día a día, con tus clases, con tus profesores, con tus compañeros, en el patio del colegio, en la actividad deportiva que hagas... Hay que integrarlo, a los chavales hay que enseñarles a empatizar siempre, a escuchar siempre, a ser asertivos, a poner los límites (sobre todo ahora, con el tema del acoso escolar), a quererse tal y como son sin hacer lo que los demás esperan... Esa sería una forma de ir integrándolo. Se podría integrar en el aula en sí.

- B.M.: Lo que sucede es que a veces, cuando hablas con los profesores, te comentan que es un contenido transversal, que es tarea del profesor de matemáticas, del de lengua, del de sociales, pero al final no lo acaba haciendo nadie.

- C.S.: Claro, son todos los que lo tienen que hacer, hay que integrarlo. Por ejemplo, en el aula se trabaja mucho el efecto Pigmalión para motivar al chaval y destacar lo que ha hecho bien, en lugar de darle el palo por lo que ha fallado. Pues esto es igual, hay que incorporarlo en el aula y lo que aprendan lo puedan aplicar en todas las asignaturas y en cualquier momento del día.

- B.M.: "Sí, tú puedes" es el título de tu libro. Insistes constantemente en él en que las personas deben evitar posicionarse como víctimas (actitud pasiva) y deben hacerlo como responsables (actitud activa). Según tú el victimismo anula el poder personal y la actitud responsable lo restaura. ¿Es esto tan habitual, abundan tanto las víctimas?

- C.S.: Sí, porque al final siempre buscamos excusas, porque nos vienen bien. Si por ejemplo yo quiero cambiar algo, meto la excusa de que ahora está la crisis económica y mi pareja me ha dejado. Y al final las cosas externas pueden cambiar, pero de lo que se trata es de cambiar uno mismo. Esto es como un ejemplo que suelo explicar yo: imagina que tienes un jarrón lleno de pelotitas y quieres que las demás cambien sin hacer tú nada. Si pruebas a cambiar una, verás lo que pasa con el resto: que todo se recoloca. Pues esto es igual, el que tiene que empezar a responsabilizarse soy yo. Habrá una parte que sea responsabilidad de los otros, es verdad, pero también es verdad que hay una parte que es responsabilidad mía. Y esa parte es la que puedo manejar yo, no la que depende de los demás.

07.Trabalibros entrevista a Cristina Soria

- B.M.: En el Reto número 12 de "Sí, tú puedes" comentas que somos seres sociales. Gran parte de nuestra felicidad viene de unas buenas relaciones con los otros (familia, amigos, trabajo…) Si no se cuidan estas relaciones pueden volverse muy pobres e incluso dañinas. ¿En las relaciones interpersonales romper el binomio pasividad/agresividad, sumisión/coacción y conseguir ser cada vez más asertivos es el camino de la armonía?

- C.S.: Lo ideal es encontrar el término medio. Si, por ejemplo, tú me haces daño y yo te acuso, asumo el papel de víctima y te echo en cara cómo me estás tratando, tú te vas a poner a la defensiva (todos tendemos a defendernos). Pero si yo te digo: esto que está ocurriendo a mí me hace sentir de esta forma, te estoy hablando de mis sentimientos en vez de echarte la culpa. Si yo soy capaz de aprender a decir que no, a poner mis límites pero también a aceptar los límites de los demás, voy avanzando. Cada uno de nosotros vive con distintas personas, tiene que convivir con mucha gente diferente en distintos entornos y debe adoptar cada vez el papel que le corresponde. De eso se trata. Con la pasividad lo único que voy a conseguir es que la gente se aburra de mí y con la agresividad que huya.

- B.M.: Leyendo tu libro y escuchando esta conversación creo reconocer ideas de la "terapia estratégica" de Nardone, de la PNL, de la "terapia sistémica". ¿Cuál es la base teórica del coaching? ¿Bebe de diferentes escuelas y técnicas?

- C.S.: Se van tocando diferentes técnicas. En mi caso, por ejemplo, yo he trabajado mucho la PNL, pero no es lo único que he visto en mi formación. Nosotros, tanto en el coaching personal como el coaching ejecutivo trabajamos varias herramientas. La PNL es una de ellas, pero también aprendemos a saber motivar a equipos con el coaching ejecutivo, me he formado posteriormente sobre neuronal coaching para trabajar con las emociones que están ancladas y sigo formándome en sistémico. Al final, lo bueno del coaching es que tenemos un abanico muy grande de herramientas y, dependiendo de la circunstancia, de la persona y del momento, podemos utilizar unas u otras. Hay quien se forma únicamente por una escuela pero yo opto por todo lo contrario, por hacerlo lo más global posible porque era lo que más me enriquecía a mí.

05.Trabalibros entrevista a Cristina Soria- B.M.: Entonces, el coaching se alimenta de varias escuelas, no existe ningún "corpus" teórico detrás, sino que toma préstamos de varias de ellas.

- C.S.: Hay una base común a la hora de trabajar y una forma de actuar, pero luego cada coach escoge. Hay quien trabaja mucho más, por ejemplo, el coaching antológico porque le da mucho valor a la palabra; pero a mí a lo mejor en un momento determinado me resulta más útil trabajar las perspectivas, o la PNL, o reencuadrar, o la terapia sistémica. Yo trabajo mucho el visual (porque yo soy visual) y cuando me encuentro con un cliente que también es visual es maravilloso. Intento que lo vean todo desde fuera, salirse del problema y verlo desde otro punto de vista. Yo utilizo mucho la visualización porque a mí me funciona, igual que utilizo mucho las energías, por ejemplo con clientes que necesitan ir eliminando obstáculos en su vida. Lo bueno es, según la persona que tengo delante, ir adaptando las sesiones a lo que necesita. Y al final yo creo que enriquece utilizar muchas ramas y muchas líneas.

- B.M.: Imagino que la técnica a escoger también dependerá de la que mejor se le dé al coach, de la que mejor sepa manejar.

- C.S.: Claro, eso al final es práctica. Si yo nunca utilizo PNL seguramente voy a estar más pez en este campo. Si no utilizo nunca sistémico, me va a pasar lo mismo. Pero si voy incorporándolo voy ganando horas de experiencia, al final me veré más fluída y tendré la capacidad de ver qué efectos tiene en los demás, si da resultado o no. Porque, a lo mejor, yo planteo preguntas o situaciones que la otra persona no es capaz de entender y entonces no me vale de nada.

- B.M.: Leer "Sí, tú puedes" me ha hecho recordar una frase: "Conócete, acéptate, supérate". Este fantástico lema podía haberlo dicho algún psicólogo, algún psiquiatra o algún coach. Pero no es así, en realidad lo dijo un santo, San Agustín, obispo de Hipona. Y lo dijo en el siglo IV d.C. Esta consigna está presente en la mayoría de los capítulos de tu libro, ¿crees que sería una de las fórmulas más eficaces para crecer como persona?

- C.S.: Sí. Y yo voy a hablarte también de otra frase de San Francisco de Asís que utilicé en mi anterior libro y dice: "Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible". Ponte en marcha y al final te darás cuenta de que estás haciendo cosas que nunca imaginabas que pudieras hacer. Hay veces que vemos las cosas muy lejanas e inalcanzables, pero si empezamos a trabajar poco a poco eso se va transformando y algo que veíamos como una meta y una quimera finalmente nos damos cuenta de que lo estamos haciendo sin problemas.

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 - B.M.: Qué grandes coach habrían sido estos santos.

- C.S.: Pues sí, la verdad es que muchas de las frases que me han impactado son de Santa Teresa, de San Francisco de Asís, de San Agustín... Y al final te das cuenta de que llevan diciéndonoslo desde hace años y todavía no nos hemos dado cuenta.

- B.M.: No hace falta que venga Bert Hellinger y nos diga que formamos parte de un sistema, ya dijo Aristóteles que el hombre era un animal social por naturaleza.

- C.S.: Sí, pero entonces no hacíamos caso, porque como nos obligaban a estudiarlo en el colegio... Cuando lo hacemos por iniciativa propia lo hacemos con otro interés. Deberíamos de volver a estudiar todos filosofía (risas).

- B.M.: Sí, de hecho la psicología nace de la filosofía moral de los griegos.

- C.S.: Claro, así es.

- B.M.: Quisiera hacerte una última pregunta. Alguien dijo que la mente es un siervo excelente, pero un amo terrible. En definitiva, independientemente del entorno, ¿quien controla su mente controla su vida?

- C.S.: Sí, porque al final somos nuestros peores enemigos. Nosotros mismos podemos ser las personas que más nos motivemos, que más nos queramos, pero también las que más daño nos hagamos. 

Desde Trabalibros agradecemos a Cristina Soria el tiempo que nos ha dedicado y su amabilidad al contestar nuestras preguntas. Agradecemos también a los responsables del espacio multidisciplinar "La Chaise - retro & med" de Valencia el haber cedido un lugar ideal para esta conversación y a la editorial Temas de hoy el haber hecho posible el encuentro con esta autora.
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Sí, tú puedes (Cristina Soria)-Trabalibros 09.Trabalibros entrevista a Cristina Soria La Chaise retro & med (Valencia)-Trabalibros
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